Ain’t Them Bodies Saints (2013) rese√Īa de la pel√≠cula

La pel√≠cula de Lowery es una historia silenciosa pero apasionante de un joven amor condenado. El editor frecuente √©l mismo – cort√≥ el inquietante y misterioso ‚ÄúColor Upstream‚ÄĚ – Lowery sabe c√≥mo crear fluidez rom√°ntica mientras encuentra tensi√≥n en momentos individuales e √≠ntimos. Las conversaciones aparentemente inocuas est√°n cargadas de significado; una mirada lo dice todo.

Y en Casey Affleck y Rooney Mara, ha encontrado actores que habitan sin esfuerzo su mundo, un mundo que es a la vez pasado de moda e inmediato.

Bob Muldoon de Affleck es m√°s un peque√Īo ladr√≥n que un gran cerebro criminal. Es un so√Īador pero peligroso porque cree en su propio bombo y har√° todo lo que tenga que hacer para hacerlo realidad. Pero Bob tambi√©n es un rom√°ntico de coraz√≥n, con la idea de construir una peque√Īa casa en alg√ļn lugar lejano y formar una familia, todas cosas que probablemente habr√≠an sido imposibles incluso antes de encontrarse luchando con el problema: justicia.

Con sus ojos acerados y sus fuertes p√≥mulos, Mara seduce con frialdad a su esposa, Ruth, quien amenaza con dejarlo al comienzo de la pel√≠cula. Tambi√©n est√° embarazada, lo que probablemente es lo √ļnico que le impide salir de la c√°rcel cuando Bob y Ruth se encuentran en un tiroteo con los ayudantes del alguacil en su destartalada caba√Īa en la peque√Īa ciudad de Meridian, Texas. Peque√Īa pero feroz, Mara hace que el conflicto interno y el remordimiento de su personaje sean evidentes de manera sutil.

El momento en que los toman esposados, uno al lado del otro, es dolorosamente triste y sensual. Se toman de la mano como la √ļltima vez, lo que muy bien puede ser. Cada uno le susurra algo al otro, respira la esencia del otro, antes de que finalmente se separen.

Mientras Bob va a la c√°rcel por una sentencia de 25 a√Īos, Ruth est√° criando a la hija de la pareja, Sylvie (interpretada por los gemelos Jacklynn y Kennadie Smith), que est√° a punto de cumplir 4 a√Īos cuando los volvemos a ver. Viven al lado de Skerritt (un excelente Keith Carradine, √©l mismo un bienvenido regreso al g√©nero de las pel√≠culas de los 70 que claramente inspir√≥ ¬ęAin’t Them Bodies Saints¬Ľ), quien dirige la ferreter√≠a de la ciudad y posiblemente la ciudad misma.

Una de las bellezas de la historia de Lowery es su enfoque directo de la narración. Más allá de su tono moderado, también conserva algunos detalles básicos, nos desafía un poco a llenar los espacios en blanco, lo que resulta en algunos descubrimientos encantadores pero sorprendentes hasta el final. El personaje de Skerritt es un buen ejemplo: es difícil precisar exactamente quién es, qué fechorías ha cometido o incluso cuál es su relación con Bob y Ruth. Sabemos que está cuidando a esta mujer y a su bebé, pero sus intenciones se pueden interpretar de varias maneras, especialmente una vez que Bob sale de la cárcel y regresa a Meridian para buscar a su familia.

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