Crítica y resumen de la película Marry Me (2022)

El último éxito de Kat se llama “Marry Me”, un dueto con su prometido, Bastian (el cantante colombiano Maluma). Han anunciado que completarán su gira de conciertos “Marry Me” con su boda en el escenario y transmisión, con una audiencia esperada de 20 millones. Segundos antes de la ceremonia se entera de que Bastian le ha sido infiel.

En la audiencia está Charlie (Owen Wilson), un maestro de matemáticas de la escuela primaria y padre soltero invitado al concierto por su amiga Parker (Sarah Silverman). Kat lo ve en la audiencia, sosteniendo el cartel de «Cásate conmigo» de Parker, e impulsivamente dice que sí, invitándolo al escenario. Y acepta, no porque tenga ilusiones románticas sino porque no quiere añadir a su humillación un rechazo.

Kat y su equipo prometen hacer una contribución a la escuela de Charlie si él acepta el matrimonio durante unos meses, hace algunas apariciones públicas y concede algunas entrevistas. Él está junto a ella en una alfombra roja. Ella aparece en el Club de Matemáticas para enseñarles a los niños algunos movimientos de baile geniales y una lección sobre la resiliencia. Él la anima a apagar las cámaras y quitarse las extensiones de cabello. Ella lo alienta a hacer algunos cambios que no son realmente significativos, pero esta película realmente no se trata de él.

López puede actuar como lo vimos en “Hustlers”, “Selena” y especialmente en “Out of Sight”. Aquí, ella realmente no necesita hacerlo. Interpreta a alguien muy parecido a ella, una estrella del pop y una celebridad que no ha tenido suerte en el amor y sigue siendo “Jenny from the block” en el fondo. Ella es «solo una niña, parada frente a un niño, pidiéndole que la ame». Espera, esa última parte es de «Notting Hill». Es tan fácil confundirlos.

López es el corazón de la película, que se basa en su calidez y poder de estrella puro. Ella brilla en varios conciertos. Las canciones son todas explosivas, aunque un número será motivo de preocupación para algunos espectadores, con bailarinas con cofias y tocas de monja, la propia López casi sin usar nada y letras que usan la iglesia para referirse al amor o algo más físico. La canción principal y “On My Way” le darán competencia a las canciones de “Encanto” en el Hot 100.

Los momentos de tranquilidad con Wilson tienen una ternura entrañable. Es fácil suspender la incredulidad acerca de los actores de 50 años que interpretan personajes de 30 años. Se ven genial. J.Lo no tiene edad y el encanto desgreñado de Wilson no ha cambiado desde “Wedding Crashers”. Pero aportan una dulzura madura y una sensación de calma en la conexión entre Charlie y Kat que no solemos ver en las comedias románticas y es muy bienvenida. Si «Marry Me» repite en exceso su mantra sobre sentarse en la pregunta hasta que la respuesta lo encuentre, al menos esa noción refleja una paciencia experimentada que es un buen contraste con las emociones frenéticas habituales de las historias de amor de las películas.

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