El secreto en sus ojos (2010) reseña de la película

Es el inicio de un fascinante viaje en el tiempo, entre Buenos Aires en 1974 y 2000, que reabre tanto el crimen como el sentimiento no reconocido que ha permanecido entre Irene y Benjamín todos estos años. Aquí es donde entra en juego su atractivo personal. La actriz Soledad Villamil es, perdóname, mi idea de mujer. Adulta, alta, saludable, morena, cuerda y tal vez ella fue elegida por sus ojos porque la película tiene muchos primeros planos, y seguramente mantendrån secretos ocultos. Piense en Anne Archer. Interpretando a Irene con 25 años de diferencia, nunca es demasiado joven ni demasiado mayor, sino que se queda ahí.

Ricardo Darin lo convierte en su digno socio como Benjamín. Su rango era demasiado bajo, su salario demasiado bajo, su presencia demasiado segura para que él confiara en las señales que tenía que saber que estaba enviando. Es uno de esos hombres en los que la barba parece inevitable. Hay tristeza en él. Nunca dejó de pensar en el caso del asesinato, y entendemos, aunque la película es indirecta al respecto, que la investigación fue mal administrada en ese momento debido a la enfermiza política de derecha de Argentina.

Sin ser demasiado descarado, la pelĂ­cula reĂșne los hilos de dos historias, el caso del asesinato y las emociones inconclusas entre Benjamin e Irene. EstĂĄ lleno de personajes vivos. Sandoval (Guillermo Francella) es el ayudante alcohĂłlico de BenjamĂ­n en la investigaciĂłn, uno de esos borrachos que pueden ser incompetentes pero no inĂștiles. Él y Benjamin, y todos los trabajadores del lado legal, se involucran en la extraña formalidad de dirigirse entre sĂ­ con titulares elegantes. Morales (Pablo Rago) es el marido de la fallecida, todavĂ­a obsesionado con su muerte. GĂłmez (Javier Godino) siempre ha sido el verdadero sospechoso de BenjamĂ­n, y hay una escena que lo involucra en un estadio de fĂștbol que no tengo ni idea de cĂłmo pudo haber sido filmada, con efectos especiales o no.

Juan JosĂ© Campanella es el guionista-director, y aquĂ­ hay un hombre que crea una pelĂ­cula completa, cautivadora y con mucho cariño. EstĂĄ lleno de sus historias. «El secreto en sus ojos» es una reprimenda a los guiones de fĂłrmulas. Conocemos a los personajes y la historia respeta su complejidad y sus necesidades. Siempre existe la sensaciĂłn de que existen en el presente y no en algĂșn punto de un continuo predeterminado. A veces veo cĂłmo se desarrolla una pelĂ­cula como una cinta mĂ©trica y siento lo lejos que estamos del final. A veces mi imaginaciĂłn llega a vivir con eso.

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