Friday Night Lights (2004) reseña de la película

Ciertamente, hay innumerables ciudadanos en esta ciudad de Texas que llevan una vida feliz y productiva y prosperan sin depender del fĂștbol de la escuela secundaria. Simplemente no los conocemos en la pelĂ­cula, que se centra en el equipo, el entrenador y los impulsores locales: adultos que se definen a sĂ­ mismos en funciĂłn de su relaciĂłn con el equipo. Estas personas estĂĄn obsesionadas mĂĄs allĂĄ de lo razonable con la victoria y la derrota, y la presiĂłn que ejercen sobre los niños y su entrenador es implacable. “LlĂ©venos al estado, entrenador”, le dijo un refuerzo a Gaines en el estacionamiento de un supermercado. «¿O que?» Pregunta Gaines. O sino. «¿TodavĂ­a nos vamos a mover?» Pregunta la pequeña hija del entrenador tras una derrota. «No, cariño», dice su madre, pero Gaines dice «tal vez».

Gaines es interpretado por Billy Bob Thornton en otra gran actuaciĂłn en los Ășltimos 12 meses que ya ha proporcionado dos pruebas mĂĄs de su talento como actor: interpretĂł al personaje principal borracho en «Bad Santa» y Davy Crockett. En «El Álamo». » El hombre tiene alcance y tambiĂ©n dominio del tono. Santa estaba exagerado, pero su entrenador Gaines es un hombre reservado e introvertido que considera prudente guardar sus pensamientos para sĂ­ mismo. Considere la escena en la que le dijeron que la lesiĂłn de su jugador estrella no le impedirĂĄ jugar. Mire sus ojos. Tiene motivos para creer que le estĂĄn mintiendo. Tiene motivos para esperar que no. El jugador es Boobie Miles (Derek Luke), un motor resaca con un talento gigante que viene envuelto en ego. Cuando uno de sus compañeros lo acusĂł de no entrenar en la sala de pesas, explica que su regalo es «dado por Dios». Pero en el primer juego de la temporada se lesionĂł la rodilla. Dice que no es nada. Finalmente, su tĂ­o criador (Grover Coulson) la lleva a Midland para una resonancia magnĂ©tica, que revela un ligamento gravemente desgarrado. Boobie dice que el mĂ©dico fanĂĄtico de Midland estĂĄ «celoso de Odessa», y Ă©l y su tĂ­o le dicen al entrenador que estĂĄ listo para jugar. Él no es. Porque Ă©l dependĂ­a del deporte para su futuro, porque no lee muy bien, hay un momento en el que se sienta en el porche y mira a los recolectores de basura en el trabajo y piensa en su futuro.

La pelĂ­cula estĂĄ basada en la vida real, describe el bestseller Friday Night Lights: A Town, a Team and a Dream, de HG Bissinger. Retrata a Odessa como una ciudad consumida por el fĂștbol de la escuela secundaria; su estadio es mĂĄs grande que los de muchas universidades. La radio local mantiene un Ă­ndice constante de crĂ­ticas contra Gaines. “Aprenden demasiado en las escuelas”, se queja un interlocutor.

La pelĂ­cula fue realizada por Peter Berg no como estudios de personajes sino como instantĂĄneas emocionales. Entendemos quiĂ©nes son las cifras clave. Los demĂĄs nunca se identifican. Gaines tiene un enfoque tremendo y puede transmitir un mensaje poderoso en el entretiempo, pero entiende mejor que nadie que el fĂștbol es solo un juego. Desafortunadamente, su trabajo no es solo un juego, por lo que tiene que tomarse el fĂștbol muy en serio; su trabajo no es proteger la ciudad y la escuela, sino proteger a su familia. En las cenas, en los restaurantes, allĂĄ donde va, es sometido a un sinfĂ­n de comentarios, crĂ­ticas, sugerencias, amenazas disfrazadas de elogios. Por la forma en que Thornton lo interpreta, Gaines me recuerda la definiciĂłn de coraje de Hemingway: gracia bajo presiĂłn.

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