Hola, debo irme (2012) reseña de la película

Entonces sus ojos se encuentran al otro lado de la mesa. Teniendo en cuenta su diferencia de edad, serĂ­a exagerado llamar a este momento amor a primera vista. Amy (Melanie Lynskey), deprimida por el divorcio y sintiendo que su vida no tiene ningĂșn propĂłsito, descubre que no puede tomarse un momento mĂĄs. Ella deja la mesa. Jeremy (Christopher Abbott) la sigue. Y luego, lo que ddaya sabe, por su parte, fue amor a primera vista. Lo dijo con urgencia. Ella estĂĄ cegada y confundida. Pero Jeremy arde con una chispa tan brillante que basta para encenderlos a ambos.

«Hello, I Must Be Going» es una comedia de fantasía sobre el desarrollo de su relación. Ella se resiste con fuerza, no porque no le guste el joven, sino porque encuentra imposible su diferencia de edad ahora y cree que solo empeorarå con el tiempo.

No, no es una pelĂ­cula de doble rasero en la que aceptamos hombres con parejas mucho mĂĄs jĂłvenes, pero no cuando es al revĂ©s. MĂĄs bien, es una de esas pelĂ­culas que dependen del humor en situaciones en las que la pareja central se ve amenazada por el descubrimiento y la vergĂŒenza. Estos son riesgos que Jeremy, en la plenitud del amor, acepta fĂĄcilmente. Amy acaba de fracasar en una relaciĂłn «adecuada» y ahora se enfrenta a esta … rareza.

Su madre, Ruth (Blythe Danner), que siempre ha sido una crĂ­tica, ahora estĂĄ consternada, sobre todo porque Amy parece estar saboteando el trato que permitirĂ­a a su esposo Stan (John Rubinstein) arreglar sus asuntos y retirarse. Ahora hay un viaje de culpa para ti. En cuanto a la madre de Jeremy, Gwen (Julie White), aunque los terapeutas estĂĄn capacitados para no juzgar, supongo que ella estarĂ­a mĂĄs feliz si su hijo se hubiera vuelto gay.

ÂżCĂłmo nos sentimos con el romance? Siempre es una prueba delicada. Las pelĂ­culas fomentan la identificaciĂłn con tanta fuerza que presumiblemente se requiere que los espectadores varones decidan si encuentran atractiva a Amy. De eso, creo que mucho podrĂ­a depender de su propia edad. Melanie Lynskey (como humana, no como personaje) es ciertamente dulce, tierno y radiante en esta actuaciĂłn, pero Âżgenera una gravedad sexual que trasciende la edad? Algunas actrices casi todas se han establecido como mujeres mayores que atraen a amantes mĂĄs jĂłvenes. Pienso en Susan Sarandon, Cameron Diaz e Isabelle Huppert. Con Melanie Lynskey, la irresistibilidad tiene que estar en el ojo del espectador.

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