Jimmy Carter Man of Plains (2007) rese√Īa de la pel√≠cula

La impresi√≥n que tenemos es que Carter es un hombre en paz consigo mismo. Rara vez levanta la voz, no se impacienta con los asistentes, es severo pero no se enfada con los entrevistadores que no han le√≠do su libro. √Čl y Rosalynn, su esposa desde 1946, leen un vers√≠culo de la Biblia todas las noches antes de acostarse y, a veces, ocupa el p√ļlpito de su iglesia local; su tipo de cristianismo le ense√Īa que es el guardi√°n de su hermano, y lo vemos construyendo casas para los pobres como resultado de Katrina. Si tiene alguna diferencia con el actual ocupante de la Casa Blanca, y ellos las tienen, debemos sentirlas entre l√≠neas; no aprovecha una c√°mara omnipresente para pronunciar discursos partidistas.

Al ver la pel√≠cula, record√© el documental ¬ęCousin Bobby¬Ľ de Demme de 1992, sobre su primo Robert Castle, un sacerdote episcopal blanco que hab√≠a servido en una iglesia en el centro de Harlem durante muchos a√Īos. Hay formas en que Cousin y Carter son similares, incluido su estilo riguroso y sin mangas para poner su fe en acci√≥n. No quieren construirse grandes monumentos arquitect√≥nicos, sino ayudar a la gente corriente a vivir sus vidas. Ninguno tendr√° dificultad para pasar por el ojo de la aguja.

El caso es que Jimmy Carter es un hombre inmensamente bueno, seg√ļn la pel√≠cula de Demme y todo lo que s√© sobre √©l. Una de las razones para ver esta pel√≠cula podr√≠a ser para aprender m√°s sobre sus puntos de vista sobre el Medio Oriente, pero una mejor raz√≥n podr√≠a ser observar c√≥mo lidia con el privilegio y la responsabilidad de hacer lo que √©l cree que es lo correcto. No puede ser divertido el recorrido interminable por aeropuertos, autobuses, taxis, habitaciones de hotel y entrevistas. No lo pone f√°cil al aceptar el uso de jets privados y se alinea con todos. No acepta honorarios por discursos. Creo que vuela en primera clase m√°s por el Servicio Secreto que por su propia insistencia.

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