Keep the River on Your Right: A Modern Cannibal Tale (2001) Rese√Īa de la pel√≠cula

Schneebaum no es el tipo de hombre en el que pensar√≠as inmediatamente en esta aventura. A los 78 a√Īos en el momento de la realizaci√≥n de la pel√≠cula, es un esteta homosexual que imparte conferencias sobre arte y trabaja como gu√≠a tur√≠stico en cruceros. Sin embargo, sus aventuras no se limitaron a Per√ļ, y en el extraordinario documental ¬ęKeep the River on Your Right: A Modern Cannibal Tale¬Ľ, tambi√©n revisita las selvas de Nueva Guinea, donde viv√≠a con una tribu, recogi√≥ a un amante masculino. y se reencuentra con su viejo amigo. Han pasado muchos a√Īos, pero el amigo lo acepta con tanta calidez como si hubiera estado fuera una semana o dos.

Las visitas a sus antiguas casas en Nueva Guinea y Per√ļ no est√°n exentas de casualidad. Schneebaum no se preocupa por los animales de la selva o las enfermedades, pero tiene en mente preocupaciones m√°s pr√°cticas, como romperse una cadera: ¬ęSi me resbal√© en el barro, lo tengo¬Ľ. La pel√≠cula es obra de un hermano y una hermana, David Shapiro y Laurie Gwen Shapiro, quienes descubrieron a Schneebaum y se decidieron a hacer una pel√≠cula sobre √©l. Es una historia que ha estado contando durante a√Īos; ha escrito unas memorias sobre sus aventuras, y vemos clips de √©l discutiendo el libro con Mike Douglas y Charlie Rose. Tambi√©n filma, me imagino, muchas de sus historias en estos cruceros, aunque no est√° particularmente interesado en hablar del canibalismo, y sentimos un dolor que su estilo seco y escueto intenta enmascarar. Cuando se le pregunta sobre los gustos de la gente, responde brevemente: ¬ęNo lo recuerdo¬Ľ. En otro momento, en otro contexto, observa: ‚ÄúEstoy un poco muerto. Algo que ten√≠a se hizo de m√≠ y luego desapareci√≥ despu√©s de la experiencia peruana. ¬ŅPodemos suponer que penetr√≥ tan cerca de la brecha de la existencia humana que perdi√≥ la seguridad t√°cita con la que caminamos todos los d√≠as? Las cosas pueden salir mal para nosotros, incluso desesperados, pero no estaremos desnudos en la jungla, cara a cara con el c√≥digo m√°s antiguo e implacable de la vida sobre comer o ser devorados. Schneebaum no nos parece Indiana Jones. No se fue a la jungla como una alondra. Pase lo que pase all√≠, prefiere describirlo en t√©rminos de sus bordes, su exterior.

La sexualidad que encontró en Nueva Guinea es otro asunto, y allí se regocija. Los hombres de la tribu con la que vivía tenían relaciones sexuales tanto con hombres como con mujeres y lo daban por sentado. Creemos que este no es el tipo de sexo que la gente busca en las grandes ciudades occidentales, sino más bien un pasatiempo y un consuelo entre amigos. Existe cierta timidez al reencontrarse con su antiguo amante, pero sutilmente diferente del lado de Schneebaum que del otro, ya que el sexo entre hombres significa algo diferente para cada uno de ellos.

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