La piedra de la paciencia (2013) rese√Īa de la pel√≠cula

Cuando llegan dos soldados, ella les dice que es una prostituta para explicar por qu√© se qued√≥ (escondi√≥ a su marido inconsciente en el armario, lo cual suena gracioso pero en ese momento es aterrador). Esto disgusta a uno de ellos, quien la rega√Īa por no seguir las ense√Īanzas del Cor√°n. Pero el otro soldado (Massi Mrowat), un joven torpe con tartamudez, regresa m√°s tarde por su cuenta, con la esperanza de recibir educaci√≥n sexual. Sorprendentemente, la mujer acepta. A√ļn m√°s impactante, no es lo m√°s impactante que sucede en la pel√≠cula.

El escritor y director Atiq Rahimi trabaja a partir de su novela y, a veces, la pel√≠cula se siente atrapada por su premisa rom√°ntica.  La voz de la mujer, su forma de contar una historia, es convincente;  incluso al leer los subt√≠tulos, es f√°cil escuchar la calidad po√©tica de las palabras y el poder de la voz de Farahani.  Pero incluso con la sensual atenci√≥n de Rahimi a los detalles visuales (el motivo del p√°jaro en las cortinas, la forma en que cambian las sombras seg√ļn la hora del d√≠a) y con los flashbacks de esta extra√Īa boda, la pel√≠cula parece extra√Īamente est√°tica, como si estuvi√©ramos viendo una gran actriz de teatro filmada mientras pronunciaba un mon√≥logo incre√≠blemente sostenido.

Dos factores ayudan a la pel√≠cula a superar esta sensaci√≥n de est√°tica. En primer lugar, la historia que cuenta es una revelaci√≥n. Los detalles de la vida de una mujer son como un curso intensivo de sociolog√≠a de un pa√≠s que vive en confusi√≥n, bajo la doble restricci√≥n de una religi√≥n estricta (el mullah local pasa regularmente a ver al esposo, pero su consejo en su mayor√≠a lo espera afuera) y un estado de guerra constante (el barrio se ha reducido a escombros y la mayor√≠a de los vecinos han huido). En segundo lugar, est√° Farahani, que usa sus ojos con todo el poder de las grandes estrellas silenciosas. Con el cambio sutil de algunos m√ļsculos, puede transmitir un mundo de pensamientos detr√°s de esos ojos. Es tan convincente que quiz√°s desear√≠as que la pel√≠cula le diera algo m√°s que hacer que verse expresiva.

Deja un comentario