Que de Series Peliculas Minnie y Moskowitz (1972) reseña de la película

Minnie y Moskowitz (1972) reseña de la película

Y sin embargo, y sin embargo … el amor florece de alguna manera entre Minnie Moore y Seymour Moskowitz, durante cuatro dĂ­as y cuatro noches de locura. Seymour cree que podrĂ­a mejorar su posiciĂłn; tal vez encuentre un trabajo en un garaje mĂĄs grande. Minnie niega con la cabeza y suspira mientras lo mira. «Seymour, mira esa cara. No es la cara que soñé, Seymour».

Devorado por el amor, Seymour golpea con el puño el techo de su camioneta: «¥Minnie, oh, Minnie! ¥Oh, Minnie!» Seymour no es muy elocuente. Solo habla de tres cosas, dice Minnie, dinero, comida y autos. «Los coches son muy importantes para Seymour», le explica Minnie a su madre. Su madre asiente, un poco aturdida. «Seymour se preocupa por los coches».

Y todo esto es por lo que el amor gana un triunfo totalmente irracional sobre el sentido comĂșn en «Minnie y Moskowitz», la nueva comedia de John Cassavetes. La pelĂ­cula es una especie de cuento de hadas, dice Cassavetes; estĂĄ dedicado a todas las personas que no se casaron con la persona que deberĂ­an haber tenido. Es una pelĂ­cula del lado del amor y es una de las mejores pelĂ­culas del año.

Cassavetes siempre ha sido un director interesante, con una imprevisibilidad inspirada en su trabajo. Le gusta tener la textura de la vida real en sus películas, y cuando sus experimentos tienen éxito producen trabajos brillantes como «Faces», que pensé que era la mejor película de 1968. Trabajos personales como «Maridos», que tal vez iba a ser la película mås sobrevalorada del año pasado.

“Minnie y Moskowitz” no se parece a nada que Cassavetes haya hecho antes, excepto en su determinaciĂłn de seguir adelante con las actuaciones de los actores, incluso a costa de la forma general de la pelĂ­cula. Cassavetes, Ă©l mismo actor, es uno de los pocos directores estadounidenses que siente una verdadera simpatĂ­a por los actores. Los deja ir, les permite probar cosas nuevas y correr riesgos. Esto puede llevar a actuaciones terriblemente indulgentes, como en «Maridos». Pero en «Minnie y Moskowitz», nos ofrece interpretaciones de Gena Rowlands y Seymour Cassel que son tan hermosas que es difĂ­cil de creer.

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