Presentación de la crítica cinematográfica Selma Blair (2021)

Eso es mucho, especialmente porque Blair se vuelve cada vez m√°s vulnerable y abre una ventana a su dolor y miedo a trav√©s de los videos diarios en bruto que ella misma filma y los momentos sin adornos que le permite a Fleit capturar. (La cineasta sufre de alopecia, una enfermedad autoinmune que provoca la ca√≠da del cabello; su sensibilidad y sentido del humor se destacan en su primer largometraje documental.) ¬ęIntroducing Selma Blair¬Ľ es a menudo una experiencia visual dif√≠cil, y deber√≠a serlo. ¬ŅQu√© es la forma documental sino un mecanismo para mostrarnos la verdad de c√≥mo viven los dem√°s? La honestidad aqu√≠ mostrada es crucial, tanto para las personas que no tienen idea de qu√© es la esclerosis m√ļltiple como para quienes padecen la enfermedad, en la que el sistema inmunol√≥gico ataca la envoltura protectora de los nervios.

Pero cada vez que la pel√≠cula parece que est√° a punto de llorar, Blair cambia el tono a trav√©s de una broma mordaz y autocr√≠tica que al instante ilumina el estado de √°nimo. Su autoconciencia y su frecuente disposici√≥n a re√≠rse de s√≠ misma en las situaciones m√°s tristes cortaron la tensi√≥n. Cuando la vemos por primera vez, se pone un turbante y se maquilla intensamente para vestirse como Norma Desmond para una entrevista en su casa de Studio City, California. Ella usa este estilo de lo dram√°tico para desarmarnos de principio a fin. Pero lo que es realmente convincente, devastador, de hecho, es la transformaci√≥n que nos permite presenciar mientras se sienta en una silla roja con forma de capullo y describe su condici√≥n. Una dulce mezcla de terriers blancos dormita contenta en su regazo. Al principio, hace bromas pegadizas sobre la importancia de caminar con un bast√≥n elegante y habla elocuentemente sobre c√≥mo espera que su enfermedad la inspire a ser una mejor persona a finales de los cuarenta. Pero en el segundo en que su perro reconfortante se levanta y se aleja, pr√°cticamente podemos ver c√≥mo se cae la m√°scara. Es como si alguien accionara un interruptor. De repente, su discurso es vacilante y turbio. Est√° nerviosa y t√≠mida. ¬ęAhora viene la fatiga¬Ľ, trata de articular. Es doloroso para ella y para nosotros como espectadores, pero quiere que veamos esto porque es su realidad. Finalmente, un gemido: ¬ęNo me queda nada¬Ľ, concluye.

Igual de enriquecedores son los momentos que comparte con su hijo, por quien entrega toda la energ√≠a de su cuerpo para organizar una fiesta de baile improvisada o un juego de dodge ball. Cuando √©l le dice alrededor de los siete a√Īos que tiene miedo de c√≥mo se ver√° sin pelo, porque tiene que someterse a una quimioterapia insoportable para el tratamiento con c√©lulas madre, ella hace el gesto m√°s grande de mam√°. Inspirado y m√°s aterrador que he visto al entregar tijeras y maquinillas y dejar que √©l mismo las corte. (Mi hijo tiene casi 12 a√Īos y no lo dejar√≠a cerca de mi cabeza con un par de tijeras). Estos momentos pueden parecer edificantes superficialmente, pero llevan una corriente de melancol√≠a, como suele suceder a lo largo de la pel√≠cula, porque son tan claramente un reflejo de la intenci√≥n de Blair de ser un tipo de madre totalmente diferente a la que ten√≠a. Es sincera sobre la oscuridad y la rabia que cree haber heredado de su madre hipercr√≠tica, y saber que ha dudado de s√≠ misma todos estos a√Īos es desgarrador.

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