Rese√Īa cinematogr√°fica La insoportable levedad del ser (1988)

Eventualmente, incluso se casan. Traicionó su propio código de frivolidad o libertad.

La pel√≠cula cuenta la historia de amor de Tom√°s y Tereza en el contexto de los hechos de 1968, y hay tomas que sit√ļan a los personajes en medio de disturbios contra los invasores rusos. Tereza se convierte en fot√≥grafa e intenta sacar fotos del levantamiento fuera del pa√≠s. Finalmente los dos amantes se van de Praga a Ginebra, donde ya se fue Sabina, y luego Tom√°s retoma su relaci√≥n sexual con Sabina, porque su filosof√≠a, claro, es que el sexo no tiene nada que ver con el amor.

Abrumada por su decisi√≥n, Tereza intenta su propio experimento con el amor libre, pero no funciona porque su coraz√≥n no est√° construido de esa manera. Sabina, por su parte, conoce a un maestro llamado Franz que se enamora de ella con tanta urgencia que decide dejar a su esposa. ¬ŅPuede aceptar este amor? ¬ŅO est√° m√°s apegada a la ¬ęligereza del ser¬Ľ que Tomas, quien le ense√Ī√≥ filosof√≠a? En medio de la indecisi√≥n de Sabina, Teresa aparece en su puerta con una c√°mara. Ha sido invitada a tomar fotograf√≠as para una revista de moda y necesita que alguien pose desnuda. Sabina acepta y las dos mujeres se fotograf√≠an en una escena tan cuidadosamente coreografiada que se convierte en un ballet er√≥tico.

En este punto de la pel√≠cula, me hab√≠a sucedido una cosa curiosa, como espectador. Hab√≠a comenzado a apreciar algunos de los ritmos de la vida de los personajes. La mayor√≠a de las pel√≠culas se mueven tan r√°pido y dependen tanto de la trama que tratan de eventos, no de vidas. ¬ęLa insoportable levedad del ser¬Ľ lleva el sentimiento de una profunda nostalgia, de un tiempo que ya no est√° presente, donde estas personas hac√≠an estas cosas y esperaban la felicidad, y estaban atrapadas en hechos independientes de su propia voluntad.

Kaufman logra este efecto casi sin que parezca que lo intenta. Al principio, su película parece ser casi exclusivamente sobre sexo, pero luego notamos en innumerables tomas individuales y decisiones de cámara que no permite que su cámara se convierta en un voyeur. Hay mucha desnudez en la película pero no pornografía de calidad documental; la cámara no se demora, no se mueve para obtener la mejor vista ni disfruta del espectáculo de la desnudez. El resultado es una de las escenas de sexo más conmovedoras y casi tristes que jamás haya visto: sensual, sí, pero agridulce.

Deja un comentario