Rese√Īa cinematogr√°fica Las bodas de Maria Braun (1979)

Observe tambi√©n la evoluci√≥n gradual de Maria Braun de una carro√Īera desesperada a una rica belleza; Hanna Schygulla, quien conoci√≥ a Fassbinder en la escuela y protagoniz√≥ 20 de sus pel√≠culas, ten√≠a una extra√Īa habilidad para flotar fuera del alcance del an√°lisis, como si no estuviera actuando, sino que estuviera obteniendo sus efectos a trav√©s de impulsos asesinos. el hecho de que cada disparo ha sido bloqueado con precisi√≥n y el di√°logo tiene la precisi√≥n y brutalidad de una obra de Neil LaBute.

Mar√≠a tiene una amiga de la infancia llamada Betti (Elisabeth Trissenaar) que se casa con otro amigo, Willi (Gottfried John). Con ellos dos, a veces regresa a edificios bombardeados, donde sube escaleras de escombros con sus tacones altos, mirando a trav√©s de vigas retorcidas y recordando que esta habitaci√≥n era su aula, y esta era … pero ¬Ņpor qu√© est√° haciendo eso? ? Creo que porque ella obtiene una energ√≠a salvaje de estos recordatorios de c√≥mo su mundo ha sido destrozado. Cuando un comerciante negro (Fassbinder) le ofrece una edici√≥n rara de libros, ella dice: ¬ęLos libros se queman demasiado r√°pido y no emiten calor¬Ľ.

Mar√≠a es siempre honesta, no usa ning√ļn enga√Īo, admite que juega con Oswald, se r√≠e fr√≠amente de su debilidad. Es el contable sentimental Senkenberg quien m√°s ama a Oswald, pero tambi√©n ama el negocio y ve que Mar√≠a es buena para ella. Sus conversaciones con Oswald son como el esp√≠ritu chispeante de una comedia loca, convertida en crueldad psicol√≥gica. Ella le ordena que la encuentre en un restaurante y ya est√° comiendo cuando √©l llega. Admite que ten√≠a miedo de venir; ella lo desequilibr√≥ tanto que no tiene idea de c√≥mo complacerla. Se pelean. ¬ę¬ŅPor qu√© no vamos? ¬Ľ EL pregunta. ¬ęPorque¬Ľ, dijo, ¬ęfuiste bien educado, y yo finjo que yo s√≠¬Ľ.

Ce qui arrive √† Maria et √† son mari dans la sc√®ne finale a fait l’objet de vives discussions apr√®s le film jou√© √† Cannes en mai 1979. C’est une surprise, mais il faut avouer que c’est une fin aussi plausible qu ‘otra. Recuerdo a Fassbinder a altas horas de la noche en un bar en un callej√≥n de Cannes ese a√Īo, todav√≠a con su chaqueta de cuero negro, rodeado de su multitud, a menudo frunciendo el ce√Īo o discutiendo mientras intentaban complacerlo. √Čl era Maria Braun y todos eran Oswalds. Pero era un genio. Todo el mundo admiti√≥ esto.

Tres a√Īos despu√©s, solo en una habitaci√≥n, desnudo sobre un colch√≥n, rodeado de dinero, viendo ¬ę20.000 a√Īos cantando cantando¬Ľ en la televisi√≥n, caus√≥ un golpe fatal en su coraz√≥n con lo que telefone√≥ a un amigo para decirle que era suyo. √ļltima l√≠nea de coca√≠na. Cumplir√≠a 60 este a√Īo. Deber√≠a haber habido al menos otras 23 pel√≠culas.

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