Que de Series Peliculas Reseña de la película An American in Paris (1951)

Reseña de la película An American in Paris (1951)

Ahora que la pelĂ­cula ha sido restaurada para su estreno en cines nacionales y su posible relanzamiento en cintas y discos lĂĄser, es fĂĄcil ver por quĂ© «Singin ‘» la superĂł en el concurso de popularidad. Su historia de dos estadounidenses en Montparnasse, un pintor en dificultades (Gene Kelly) y un eterno estudiante de piano (Oscar Levant), es esencialmente un tendedero en el que colgar canciones recicladas de Gershwin («I Got Rhythm», «S ‘Wonderful’ ) y una cursi historia de amor ganada, perdida y ganada de nuevo. En comparaciĂłn con la sĂĄtira tarta de Hollywood de «Singin» sobre el nacimiento de los walkie-talkies, es bastante dĂłcil.

Y, sin embargo, «American» tiene muchas cualidades propias, entre las que destaca su famoso nĂșmero de producciĂłn de ballet, Kelly y Leslie Caron, que simboliza toda la historia de su asistencia al baile. Y hay otros nĂșmeros de producciĂłn, colocados en escenarios parisinos cotidianos, que son infinitamente inventivos en el uso de accesorios y lugares.

Las historias de las dos pelĂ­culas son extrañamente similares. En ambos, Kelly debe romper su romance de conveniencia con una depredadora rubia mayor (Nina Foch en «American», Jean Hagen en «Singin ‘») para seguir su corazĂłn a una morena mĂĄs joven e inocente (Leslie Caron y Debbie Reynolds ). En ambos casos, es asesorado por un mejor amigo (Oscar Levant y Donald O’Connor). Y en cualquier caso, hay un momento dramĂĄtico en el que todo parece perdido, justo cuando estĂĄ a punto de ser ganado.

“Singin ‘” es la imagen mĂĄs realista, quizĂĄs por eso se mantiene mejor hoy. «American» tiene escenas inexplicables, incluida una en la que Levant se une a Kelly y su amigo francĂ©s Henri (Georges Guetary) en un cafĂ©. Cuando se da cuenta de que ambos estĂĄn enamorados de la misma mujer, Levant comienza a encender un puñado de cigarrillos mientras intenta tomar un cafĂ©.

QuizĂĄs sonĂł gracioso en ese momento.

También hay un contraste entre el personaje de Nina Foch, una mujer rica posesiva que espera comprar el afecto de Kelly, y la rubia cobriza de Jean Hagen, una estrella silenciosa cuya voz chillona no se adapta a su edad. La rubia de Foch es simplemente amarga y desagradable. La rubia de Hagen es divertida y divertida. Y, por cierto, tampoco hay comparación entre las salas: Caron, siempre informado, una gran bailarina pero una actriz promedio, y Reynolds, ya profesional en su debut cinematogråfico, alegre y con ojos brillantes.

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