Rese√Īa de la pel√≠cula Bohemian Rhapsody (2018)

¬ęBohemian Rhapsody¬Ľ es mala como muchas biopics son malas: es superficial, evita la complejidad y la narrativa tiene una calidad de conexi√≥n de los puntos. Este tipo de maldad, aunque molesto, es relativamente benigno. Sin embargo, la actitud de Mercury hacia la expresi√≥n sexual es lo opuesto a benigno. Las tensiones de ser un hombre gay en la d√©cada de 1970 no se abordan, ni siquiera se abordan. √Čl mismo parece ajeno a sus propios deseos sexuales. Se enamora de Mary Austin (Lucy Boynton) y se ve consternado y trastornado cuando un camionero le da una mirada coqueta en el ba√Īo en Centroam√©rica. (Se vuelve negro. Nunca vemos lo que sucedi√≥ despu√©s). M√°s tarde, Mary le dice: ¬ęEres gay, Freddie¬Ľ, y √©l responde: ¬ęCreo que soy bisexual¬Ľ. Hasta ah√≠ llega la conversaci√≥n. La pel√≠cula est√° clasificada para mayores de 13 a√Īos, por lo que de todos modos no hay mucho sexo, pero se muestra en un contexto rom√°ntico solo con Mary.

No hay otra palabra para este enfoque que f√≥bico. La relaci√≥n con Mary era extremadamente importante para Mercury (le leg√≥ su herencia en su testamento), pero las complejidades de la situaci√≥n y el contexto de lo que significar√≠a ¬ęsalir¬Ľ en la d√©cada de 1970 no se exploran en absoluto. El gui√≥n hace que parezca que Mercury no ten√≠a ning√ļn deseo de sexo gay hasta que Paul Prester (Allen Leech) se acerc√≥ y le mostr√≥ el camino.

El manipulador, astuto y controlador Paul atrae a Mercury al submundo gay de los clubes de cuero y las org√≠as, lejos de la bondad, la salud, que es el resto de Queen. Prester, quien tambi√©n muri√≥ de SIDA en 1991, finalmente dio algunas entrevistas muy da√Īinas despu√©s de su separaci√≥n de Mercury. Pero ¬ęBohemian Rhapsody¬Ľ no muestra ning√ļn inter√©s en contextualizar lo que Paul, un autoproclamado ¬ęni√Īo cat√≥lico queer del norte de Belfast¬Ľ, pudo haber representado para Mercury encerrado, por qu√© Freddie se sinti√≥ atra√≠do por √©l. Tal vez Freddie estaba harto de salir con sus amigos heterosexuales casados ‚Äč‚Äčy necesitaba algo de ¬ętiempo gay¬Ľ. Nadie sab√≠a que se acercaba el sida. La gente de estos clubes no solo estaba esperando su momento en una org√≠a de autodesprecio hasta que se les infligi√≥ una plaga b√≠blica. Se estaban divirtiendo. Una explosi√≥n largamente esperada. Pero nunca lo sabr√≠as en la pel√≠cula. ¬ęBohemian Rhapsody¬Ľ ve a Paul como un villano y al SIDA como un castigo.

Nada de esto es culpa de Rami Malek, cuya imitaci√≥n de Mercurio va m√°s all√° de los famosos dientes prominentes. Aprovecha la feroz energ√≠a de Mercury, especialmente las secuencias de conciertos, que te dan una idea el√©ctrica de lo que podr√≠a haber sido estar all√≠ en persona. La √ļnica estrella de esta revisi√≥n es la actuaci√≥n de Malek.

La renuencia de la pel√≠cula a lidiar con la sexualidad de Mercury es catastr√≥fica porque su sexualidad est√° tan ligada al arte de Queen que los dos no pueden separarse. Negarse a reconocer la homosexualidad como una fuerza art√≠stica, de hecho, se√Īalarlo con el dedo y sugerir que aqu√≠ es donde Mercury se ha descarriado, es un da√Īo profundo para los fan√°ticos de Mercury, Queen, Queen y para los fan√°ticos potenciales de Queen. El genio no surge del vac√≠o. Mercury estaba compuesto por todas las tensiones y pasiones de su vida: amaba a Elvis, la √≥pera, el music hall, el vestuario, la Inglaterra victoriana … y, s√≠, el sexo. Muchos. La expresi√≥n sexual es igual a la liberaci√≥n, y puedes sentir el regocijo de eso en la voz √ļnica de Mercurio. No se puede hablar de Freddie Mercury sin hablar de la sensibilidad queer que lo gui√≥, el trasfondo extra√Īo en el que se encontraba. O puedes intentarlo, como lo hace esta pel√≠cula, pero fallar√°s.

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