Reseña de la película Cuerpo, descanso y movimiento (1993)

Con esta información, es posible ver «Bodies, Rest and Motion» y descubrir que está haciendo una declaración sobre su generación. Sin la hoja de trucos, es más probable que diga que la película trata sobre un montón de gotas desesperadas, aburridas y sin rumbo que no inspiran simpatía ni interés. Si fuera médico, sospecharía de la enfermedad de Lyme.

La película fue dirigida por Michael Steinberg a partir de un guión de Roger Hedden, basado en su obra. Tiene lugar en un pequeño pueblo ficticio de Arizona, donde Beth y Nick (Bridget Fonda y Tim Roth) están atrapados en trabajos de los que están muy cansados. Ella es una mesera. Vende electrodomésticos y sueña con comenzar de nuevo en otro lugar, en Butte, Montana, por ejemplo. Comparten a la misma amiga, Carol (Phoebe Cates), quien era su novia y ahora es su confidente más cercana. Carol es prácticamente lo único que los detiene en Arizona.

Nick y Beth no son abrumadoramente aburridos; Mucha gente ha llegado al mismo callejón sin salida, pero la mayoría no llega tan temprano en la vida cuando el jugo del ajetreo y el bullicio todavía se agita y la entropía se ve mal. Nick anuncia que renunciará a su trabajo y se dirigirá a Montana, y Beth cree que también podría irse, ya que le ha faltado la energía para cumplir con la mayoría de sus otros compromisos. También cree que lo más seguro sería seguir a Nick.

Sin embargo, antes de que ella pueda unirse a Nick’s Odyssey, él se va sin ella, posiblemente para desviarse de la trama, lo que la obliga a conocer a Sid (Eric Stoltz), un pintor local que llega, para preparar su casa para la reventa. Eric no está insatisfecho, nunca ha querido vivir en otro lugar y le gusta citar a su padre: “Si te quedas en un lugar, tu suerte sabe dónde encontrarte. Beth asiente pensativa, tal vez porque pensó que había sido elegida para hacer el papel de su suerte.

“Bodies, Rest and Motion” tiene un título que suena a “Sexo, mentiras y video”, otra película sobre cuatro jóvenes arrojados a las orillas pedregosas de la vida. Là où le film précédent avait de l’esprit et de l’énergie, sans parler du sexe et des mensonges, «Bodies» est si fidèle à son thème du mécontentement sans but qu’il n’inspire que l’absence de but et el descontento.

No es culpa de los actores. Bridget Fonda, en particular, tiene sentido con diálogos y silencios frecuentes.

Mírala escuchar en casi todas las escenas y te darás cuenta de cuántos otros actores estarían sentados allí, esperando hablar.

A los demás también les va bien. Interpretan a sus personajes superficiales con tal perspicacia y habilidad que son como un espléndido cuarteto de cámara, repleto de una pieza musical aburrida.

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