Reseña de la película El triunfo de la voluntad (1935)

«Si vuelve a ver esta pelĂ­cula hoy, verĂĄ que no contiene una sola escena reconstruida». Esto es lo que dice Riefenstahl en la defensa de su pelĂ­cula en el documental Muller. ÂżQuĂ© significa «reconstruido»? Por supuesto, no pensarĂ­amos que los «desfiles» masivos se reconstruirĂ­an. Pero ÂżquĂ© pasa con escenas como la Brigada de Trabajadores, donde los hombres cantan al unĂ­sono, presumiblemente a Hitler, mientras trabajan en los pantanos, en los campos, etc., y luego, en respuesta a la pregunta? ? ”Los individuos responden por el nombre de su ciudad o vecindario. No todos pudieron haber escuchado la pregunta, cada respuesta habrĂ­a sido una configuraciĂłn separada.

También hay cuestiones de espontaneidad. Durante un discurso de Hitler, es interrumpido por sieg heil! exactamente seis veces, como si hubiera una señal de aplauso para hacerles saber cuåndo comenzar y cuåndo terminar, y notamos que a lo largo de la película no hay dispersión de voces individuales al final de sieg heil! Una sola voz masiva, al unísono. Me encontré mirando fijamente para observar otros momentos de la película que revelaban su mecanismo. Aunque Riefenstahl usó 30 cåmaras y un equipo de 150 personas, solo una cåmara parece estar visible en la pantalla; Durante el mitin al aire libre frente a tres gigantescas banderas con esvåstica colgantes, se puede ver la cåmara en un ascensor entre el primero y el segundo, con su sombra proyectada sobre el segundo. Y en una toma de un hombre que se ha subido a un poste para ver mejor un desfile, ella se vuelve hacia él, saludando con el brazo derecho; Reflexioné sobre el hecho de que no podía estar de pie sin ambas manos y me di cuenta de que su pie izquierdo estaba fuera de cuadro en ambos planos, de pie sobre un soporte, sin duda. Entre los detalles menores: todos en la pantalla parecen tener un nuevo corte de pelo.

No hay duda de que «Triumph of the Will» es una gran pelĂ­cula de propaganda, y varias encuestas la han denominado asĂ­. Pero dudo que alguien que aĂșn no sea nazi pueda dejarse llevar por esto. Ser nazi, para esta pelĂ­cula, significa ser un peĂłn estĂșpido en manos del divino Hitler. Sin embargo, debe haber tenido un efecto persuasivo en Alemania en ese momento; aunque Hitler deja en claro que los nazis serĂĄn el Ășnico partido de Alemania, y su lĂ­der el Ășnico lĂ­der de Alemania durante los prĂłximos 1000 años. Al final, hay una canciĂłn del himno de la festividad, la canciĂłn de Horst Wessel; SegĂșn la ley nazi, el saludo con el brazo derecho debĂ­a realizarse durante el primer y cuarto versĂ­culo. Vemos muchos saludos con el brazo derecho en «El triunfo de la voluntad», notando cĂłmo Hitler entrelaza los dedos en la palma de la mano antes de retirar el saludo cada vez, con cierta satisfacciĂłn. QuĂ© hombre tan horrible. QuĂ© tonterĂ­a que tantos alemanes la abrazaran. Un pensamiento aleccionador: la mayorĂ­a de las personas en la pantalla mueren en unos pocos años.

Notar:VĂ©ase tambiĂ©n «La maravillosa y horrible vida de Leni Riefenstahl» y «La caĂ­da» (2005), con un inquietante Bruno Ganz como Hitler en sus Ășltimos dĂ­as.

Deja un comentario

Días del verano de Bagnold (2021) reseña de la película

Conocemos a Daniel (Earl Cave), un metalero de quince años con cabello grasiento y cara de piedra, en medio de una salida forzada de compras de zapatos con su madre

The Surrogate (2020) reseña y resumen de la película

Jess (una radiante Jasmine Batchelor) estĂĄ insatisfecha e inquieta. Tiene una maestrĂ­a y trabaja en una prestigiosa organizaciĂłn sin fines de lucro que brinda apoyo a mujeres encarceladas. Pero su

Who’ll Stop the Rain (1978) reseña de la pelĂ­cula

Y, sin embargo, es una película de guerra, en cierto modo; una historia de gente en guerra consigo misma después de que la de Vietnam los arruinó. El marinero mercante