Rese√Īa de la pel√≠cula Guyana-Cult of the Damned (1980)

El bueno de Cardona. Lleg√≥ primero con una pel√≠cula que mezcla hechos, ficci√≥n y especulaci√≥n con total indiferencia, y que contiene una asombrosa falta de curiosidad genuina sobre las extra√Īas muertes de Jonestown. Los presenta como una historia de terror, pero en realidad no investiga las razones o motivaciones.

¬ęEsta historia es cierta¬Ľ, nos prometieron inicialmente. ¬ęS√≥lo se han cambiado los nombres¬Ľ. La historia puede ser cierta, pero la investigaci√≥n ciertamente no es original; el gui√≥n parece haber sido escrito a la velocidad de la escritura y basado en historias del servicio de cable de la masacre. La pel√≠cula est√° ambientada con narraci√≥n de voz en off (√ļtil si planeas doblar a varios idiomas), y los personajes casi siempre se ven desde el exterior: no tenemos escenas que intenten sondear las personalidades de los miembros de una secta.

En cambio, hay muchos sermones en los que Stuart Whitman, como ¬ęRev. James Johnson¬Ľ, parece estar tratando de encontrarse con Hitler con Elmer Gantry, mientras insta a los miembros de su culto a seguirlo desde San Francisco a Guyana – y a Permitir su dictadura all√≠. Whitman interpreta al l√≠der de la secta tan enfurecido y fan√°tico, un villano tan completo, que es dif√≠cil creer que alguien lo hubiera seguido a cualquier parte. ¬ŅSeguramente el verdadero Jim Jones ten√≠a que ser un poco m√°s carism√°tico?

Las escenas en Guyana muestran multitudes de extras reunidos aqu√≠ y all√° en el campamento de la jungla y obligados a escuchar sermones m√°s fan√°ticos. Para variar, tenemos escenas que muestran a miembros de una secta humillados y torturados p√ļblicamente; una escena involucra descargas el√©ctricas en los genitales de un ni√Īo. Mientras tanto, el narrador presenta personajes secundarios como la amante de Whitman (Jennifer Ashley), la experta en relaciones p√ļblicas (Yvonne De Carlo) y el abogado (Joseph Cotten). Todos aparecen en algunas escenas, se ven muy inc√≥modos y avergonzados y se eliminan.

Durante toda la basura que la precede, esperamos inc√≥modos el cl√≠max de la pel√≠cula, la masacre del cianuro en el refresco. La pel√≠cula no escatima en detalles. Los miembros del culto hacen fila y beben su veneno o lo tragan con fuerza, luego se tambalean, aprietan el est√≥mago y gritan de dolor. Posteriormente, la pel√≠cula muestra fotograf√≠as reales de las v√≠ctimas reales, al tiempo que se recuerda solemnemente que ¬ęlos que olvidan el pasado est√°n condenados a repetirlo¬Ľ. As√≠ que recuerde: no beba cianuro.

Todo esto es repugnante y todo es triste. ¬ŅPor qu√© un estudio de renombre (Universal) recogi√≥ esta basura cobarde para un estreno a nivel nacional, y por qu√© se muestra en cines como el buque insignia de Plitt, el Chicago? Porque se puede ganar dinero con eso, supongo. La pel√≠cula no aporta absolutamente ninguna informaci√≥n sobre Guyana. Explota el sufrimiento humano con fines de lucro. Es un espect√°culo friki. Verg√ľenza para Universal y sus expositores.

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