Rese√Īa de la pel√≠cula Le Grand Dictateur (1940)

La trama es uno de esos brebajes que hacen que la acci√≥n sea apenas posible. El h√©roe, un barbero-soldado de la Primera Guerra Mundial, salva la vida de un piloto alem√°n llamado Schultz y lo pone a salvo, sin siquiera saber que √©l era el enemigo. Su aterrizaje forzoso le da amnesia al peluquero y durante 20 a√Īos no sabe qui√©n es. Luego se recupera y regresa a su peluquer√≠a en la tierra de Tomania (d√≠galo en voz alta), solo para descubrir que el dictador Hynkel ha llegado al poder, no bajo la esv√°stica, sino bajo la doble cruz. Sus tropas de asalto se mueven a trav√©s del gueto, rompiendo ventanas y acorralando a los jud√≠os (el t√©rmino ¬ęcampo de concentraci√≥n¬Ľ se usa al principio, con cautela). Pero la peluquer√≠a se salva de la intervenci√≥n de Schultz, ahora viceministro, que la reconoce.

El barbero (nunca nombrado, al igual que el Vagabundo) está enamorado de la buena Hannah (Paulette Goddard, la ex esposa de Chaplin en ese momento). Y se hace amigo de sus antiguos vecinos. Pero él y el desleal Schultz finalmente son llevados a un campo de concentración, luego Hynkel tiene un accidente de navegación, lo confunden con el barbero y lo encierran en el campo justo cuando el barbero y Schultz escapan, junto con el uniforme de Hynkel. Ahora todo el mundo ve al barbero como el dictador.

En la tradici√≥n cl√°sica de Chaplin, la pel√≠cula est√° repleta de bromas y pantomima c√≥mica, incluido el famoso ballet de Hynkel con un globo inflado que convierte el globo terr√°queo en su juguete. Hay una secuencia en la que cinco hombres muerden los budines despu√©s de enterarse de que quien encuentre una moneda debe dar su vida para asesinar a Hynkel. Ninguno de ellos quiere encontrar el papel y hay trampas, pero en √ļltima instancia, compru√©balo por ti mismo. Y hay un episodio largo y divertido en el que el dictador de las bacterias vecinas, Benzini Napaloni (Jack Oakie), est√° de visita de estado. Napaloni, que obviamente sigue el modelo de Mussolini, se escapa de un intento de hacer que se siente en una silla baja para que el peque√Īo Hynkel pueda cernirse sobre √©l. Y cuando los dos est√°n sentados en sillas de barbero adyacentes, se turnan para elevar sus sillas m√°s alto que el otro. Tambi√©n hay mucha confusi√≥n sobre la salvaci√≥n, y Chaplin cruza los planes de los dos dictadores con noticias de multitudes enormes y v√≠tores.

En 1940, eso habr√≠a jugado un papel muy ocupado, ya que Chaplin lanz√≥ su personaje c√≥mico contra Hitler en un intento de gran √©xito de ridiculizarlo como payaso. El p√ļblico reaccion√≥ fuertemente al humor de la pel√≠cula; gan√≥ cinco nominaciones al Oscar, por pel√≠cula, actor, actor secundario (Oakie), gui√≥n y m√ļsica (Meredith Willson). Pero el p√ļblico en ese momento, y desde entonces, sinti√≥ que la pel√≠cula estaba en un punto muerto cuando el barbero, haci√©ndose pasar por Hynkel, pronunci√≥ un mon√≥logo de m√°s de tres minutos que representa los puntos de vista del propio Chaplin.

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