Reseña de la película Masculino-Femenino (2005) | Roger ebert

Yo era apenas mayor que los personajes cuando escribí mi reseña de la película. Afecté un cierto desapego («la Nueva Ola francesa cierra el círculo y registra lo que sucedió con aquellos que estån influenciados por ella»). No reconocí lo que realmente me gustó de la película: la forma en que su joven héroe se mueve casualmente por un mundo de cafés y bistrós y los dormitorios de hermosas chicas jóvenes, incluida una estrella del pop que es increíblemente indiferente.

QuerĂ­a ser Paul, el personaje interpretado por Jean-Pierre LĂ©aud, o al menos ser LĂ©aud, y aparecer en las pelĂ­culas de Truffaut y Godard, o al menos vivir en ParĂ­s y caminar por las mismas calles. Todo lo demĂĄs, la polĂ­tica radical, la charla sexual, los grafitis contra la guerra que Paul pintĂł en el coche del embajador estadounidense, era solo su arte escĂ©nico. Al hacerlo, pudo conocer chicas como la cantante pop Madeleine (Chantal Goya) y sus sexys compañeras de cuarto. Si no tenĂ­as el dinero para vivir en un mundo de chicas como este, era una estrategia Ăștil para convencerla de la pureza de tu pobreza.

Las llamo voluntariamente «niñas», y el personaje de LĂ©aud es un niño. Pauline Kael, a quien le encantĂł la pelĂ­cula, fue aĂșn mĂĄs cruel en su descripciĂłn y los llamĂł «esta nueva raza entre adolescentes y personas». Ella es consciente de cĂłmo hablan audazmente sobre el control de la natalidad, pero en realidad no tienen la pĂ­ldora ni saben mucho sobre sexo. SĂ­, dicen que los franceses son muy sofisticados, pero el mĂ©todo anticonceptivo que Paul le prometiĂł a Madeleine es uno con muchos deslizamientos entre mĂ©todo y control.

La película ha sido restaurada con una nueva impresión de 35 mm y se lanzarå a Music Box, donde se puede apreciar el vigoroso estilo visual de Godard al principio; mucho antes del movimiento Dogma, dispara con luz y sonido naturales, inserta a sus personajes en tiempos y lugares reales, y practica su propia forma de retraimiento dividiendo la película en 15 capítulos, cada uno con un título. Hay una racha extendida en la que el personaje de Léaud «interroga» a la ganadora de un concurso de belleza, y toda la conversación es entendida perfectamente por los dos como un intento de retomar.

En un sentido enterrado, todo lo que hace Léaud en la película solo estå diseñado para acostarlo con chicas que no estån muy interesadas (o interesantes). Dice que es comunista. Apoya a los trabajadores. Pinta consignas. Hace comentarios políticos radicales. Estå en las barricadas en el sentido de que las barricadas estån en las calles, y cuando pasa el rato en los cafés, las calles estån justo enfrente. En el primer plano de la película, se le ve tratando de meterse un cigarrillo en la boca con un movimiento fluido, a la Belmondo, como en la primera película de Godard, «Breathless». Nunca hace las cosas bien. Por la forma en que fuma, sospechamos que fumar no es el punto: fumar como Belmondo es el punto.

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