Rese√Īa de la pel√≠cula Takedown y resumen de la pel√≠cula (2022)

Omar Sy regresa a esta ahora franquicia como Ousmane Diakit√©, el tipo de polic√≠a que puede defenderse incluso cuando lo superan en n√ļmero y est√° en una jaula. Tanto, que golpea a un enorme luchador de MMA en su propio ring y termina la escena con una nota triunfante donde hace que la multitud grite: ‚Äú¬°La polic√≠a! ¬°La polic√≠a! ¬°La polic√≠a!¬Ľ La paliza de Ousmane se vuelve viral e inspira a la polic√≠a de Par√≠s a usarlo a √©l y a su piel negra para su campa√Īa vulgar en las redes sociales, algo de lo que se burla. √Čl sabe lo que est√°n haciendo, tratando de encubrir las acciones groseras de otros polic√≠as, que no se ven en la pel√≠cula pero son muy visibles en la vida real, pero la pel√≠cula en s√≠ deja caer este √°ngulo y asume el deber de las relaciones p√ļblicas de la polic√≠a. Mientras tanto, se muestra al excompa√Īero policial de Ousmane, Fran√ßois Monge (Laurent Lafitte), balbuceando y luego acost√°ndose con su terapeuta, estableci√©ndose como el mujeriego del d√ļo y la cara gen√©rica de la blancura gen√©rica en la polic√≠a.

Toda esta palabrer√≠a, este gui√Īo, casi mata la diversi√≥n de bajo nivel de ¬ęThe Takedown¬Ľ cuando la trama finalmente comienza, despu√©s de que se descubre un cuerpo cortado dentro de un tren. Reunidos por el caso, Ousmane y Fran√ßois investigan con la ayuda de una mujer llamada Alice (Iz√Įa Higelin), que pone en marcha sus inhabilidades juveniles para hablar con una mujer que encuentran atractiva.

Alice se convierte en una especie de gu√≠a tur√≠stica a trav√©s de la ciudad del crimen, un lugar tan conservador que el alcalde es un fascista no tan disimulado. Como dice la pel√≠cula, es posible que a uno no le gusten los polic√≠as, pero al menos no son cabezas rapadas que incluso trabajan en una empresa de seguridad que tiene un pseudo s√≠mbolo SS como logotipo. Cualquiera que sea, la mitad superior de un tipo llamado Kevin conduce a alg√ļn tipo de cosa sobre una s√ļper droga, una de las muchas historias mal cocinadas en este gui√≥n desordenado de St√©phane Kazandjian. Hay una conspiraci√≥n m√°s grande a la mano, aunque expresada con ideas tan improvisadas que hay poco en juego emocional incluso cuando una casa para inmigrantes es objeto de un atentado con bomba.

La pel√≠cula no solo tiene un problema de imagen con su √≥ptica policial, sino tambi√©n las grandes y explosivas escenas que Letterier trabaja horas extras para hacerlas visualmente incomprensibles. Haciendo que la primera pel√≠cula parezca un drama de Sundance en comparaci√≥n, ¬ęThe Takedown¬Ľ est√° repleta de una cinematograf√≠a trepidante y excesivamente acelerada, o cortes discordantes que nos acercan libremente durante una pelea y luego, de repente, nos ponen en el cielo, sugiriendo una historia personal. disputa entre los editores y el equipo de coreograf√≠a de lucha. Esta r√°faga se vuelve pecaminosamente fea cuando se mezcla con la inclinaci√≥n de la c√°mara por los lentes de gran angular que distorsionan libremente todo lo que hay en el costado del encuadre, una mezcla terrible con una c√°mara en constante movimiento. Es otro grado del cine de acci√≥n franc√©s rid√≠culo, vertiginoso y ¬ępulido¬Ľ, un descendiente directo de los 14 cortes que necesit√≥ Liam Neeson para saltar una valla en ¬ęTaken 3¬Ľ de Olivier Megaton.

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