Reseña de la película The Longest Week (2014)

Jason Bateman interpreta a Conrad Valmont, un niño privilegiado ridĂ­culamente rico que hasta ahora ha desperdiciado su vida en vino, mujeres y una carrera como novelista potencial que aĂșn no ha completado una obra, y mucho menos publicarla o venderla. A medida que comienza la historia, sus padres divorciados han tenido suficiente y no solo lo cortaron financieramente, sino que lo echaron del hotel que poseen y donde ha vivido desde que era un niño. Una vez que finalmente llega la noticia, Conrad, ahora sin un centavo, se muda con Frenemy Dylan (Billy Crudup), un artista en apuros que, sin embargo, ha completado la pintura extraña o dos, y despuĂ©s de conocer a su nueva novia, la modelo Beatrice (Olivia Wilde), decide impulsivamente para robĂĄrselo a su amiga a pesar de su falta de fondos o incluso de vivienda.

Después de ver «La semana mås larga» durante unos minutos, la mayoría de los espectadores comenzarån a discernir fåcilmente las influencias artísticas centrales del primer guionista y director Peter Glanz; esto incluye, entre otras cosas, el estilo arquitectónico y la divertida narración de Wes Anderson principalmente «The Royal Tenenbaums»), lugares de Nueva York y las referencias literarias / psicoanalíticas de Woody Allen (sin mencionar a Tony Roberts en un papel secundario) y personajes que parecen vivir en un mundo insular propio, a la Whit Stillman. (También hace un breve homenaje a la racha de Madison de la inmortal «Band of Outsiders» de Godard, por si acaso). Difícilmente se podría elegir a tres mejores cineastas para seguir los pasos de este trío en particular, pero también se hace evidente en pocos minutos que mientras Glanz es capaz de ofrecer un vago simulacro de sus rasgos artísticos mås evidentes, no tiene un sentido discernible de lo que los hace vibrar y lo que hace que su trabajo sea tan distintivo.

Glanz se apropia tan firmemente de la apariencia de las pelĂ­culas de Anderson que podrĂ­a confundirse fĂĄcilmente con una parodia particularmente seca de su formalismo idiosincrĂĄsico hasta que se da cuenta de que estĂĄ tratando de ser totalmente serio al respecto. Del mismo modo, el diĂĄlogo estĂĄ tan bien diseñado como parece, pero casi no hay una lĂ­nea aquĂ­ que se parezca a algo que un ser humano real podrĂ­a decir en la vida real. De hecho, la Ășnica lĂ­nea que suena cierta, aunque sea remotamente, viene cuando el narrador (Larry Pine) en un momento entona «Sus bromas pseudointelectuales eran finas». Puede parecer una tonterĂ­a fuera de contexto, pero en comparaciĂłn con cosas como «¿Quieres sentirte sexualmente ambiguo?» y «Ella era una romĂĄntica desesperada y Ă©l era una romĂĄntica desesperada», querrĂĄs juntarlo en una muestra lo mĂĄs rĂĄpido posible. En cuanto a los personajes que dicen estas lĂ­neas, son tan decididamente poco atractivos, incluso los que se supone que debemos amar, que es imposible encontrar algĂșn tipo de interĂ©s arraigado en ellos o en sus problemas.

Deja un comentario

La gran seducción (2014) reseña de la película

Podría leerse como la descripción de una película de magnitud insoportable que va demasiado lejos. De alguna manera no juega así. ¿Por qué? Tal vez sea porque McKellar, los escritores

Reseña y resumen de la película por Mr. Woodcock (2007)

Woodcock usa su posición de autoridad para aprovecharse de los débiles e indefensos en sus clases de gimnasia, incluido el sobrepeso, la tartamudez y los que simplemente no son buenos

RevisiĂłn de la pelĂ­cula de Neon Bull y resumen de la pelĂ­cula (2016)

Sin embargo, su Ă©xito puede deberse en parte al tipo de reacciones exageradas que a menudo provocan los estrenos de festivales. Y me atreverĂ­a a aventurar que hay algunas otras