Que de Series Peliculas Rese√Īa de la pel√≠cula Z y resumen de la pel√≠cula (1969)

Rese√Īa de la pel√≠cula Z y resumen de la pel√≠cula (1969)

Simplemente se dice y se basa en hechos. El 22 de mayo de 1963, Gregorios Lambrakis result√≥ fatalmente herido en un ¬ęaccidente de tr√°fico¬Ľ. Fue miembro del partido de oposici√≥n en Grecia. La teor√≠a del accidente ol√≠a bien y el gobierno nombr√≥ a un investigador para investigar el caso.

Su deber t√°cito era reafirmar la versi√≥n oficial de la muerte, pero su investigaci√≥n lo convenci√≥ de que, efectivamente, Lambrakis hab√≠a sido asesinado por una organizaci√≥n clandestina de derecha. Participaron altos funcionarios del ej√©rcito y la polic√≠a. El complot fue expuesto en el tribunal y se dictaron sentencias, duras sentencias para los peque√Īos (de hecho, incautos) que hab√≠an cometido el asesinato y la absoluci√≥n de los influyentes funcionarios que lo ordenaron.

Pero la historia a√ļn no hab√≠a terminado. Cuando la junta del ej√©rcito dio su golpe de estado en 1967, los generales de derecha y el jefe de polic√≠a fueron absueltos y ¬ęrehabilitados¬Ľ. Los responsables de desenmascarar el asesinato se han convertido ahora en criminales pol√≠ticos.

Parece que se trata de hechos completamente pol√≠ticos, pero el joven director Costa-Gravas los cont√≥ con un estilo casi insoportablemente emocionante. ¬ęZ¬Ľ es tanto un grito de rabia pol√≠tica como un brillante thriller de suspenso. Incluso termina en una persecuci√≥n: no en las calles sino a trav√©s de un laberinto de hechos, coartadas y corrupci√≥n oficial.

Como Gillo Pontecorvo, que dirigi√≥ ‚ÄúLa batalla de Argel‚ÄĚ, Costa-Gravas mantiene un punto de vista por encima del nivel de los hechos que fotograf√≠a. Su protagonista cambia a lo largo de la pel√≠cula, ya que nos lleva de un compromiso personal inicial a la acusaci√≥n de todo un sistema pol√≠tico. Primero, estamos interesados ‚Äč‚Äčen Yves Montand, el l√≠der pol√≠tico sabio y amable que es asesinado. Entonces nuestra atenci√≥n se dirige a la viuda (Irene Papas) y los l√≠deres de la oposici√≥n que continuar√°n (Charles Denner y Bernard Fresson).

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