Reseña y resumen de la película Anchoress (1995)

Christine (Natalie Morse) vive en una pequeña choza en un lúgubre paisaje medieval, donde ella, su hermana y sus padres están en manos del prefecto verrugoso que administra la tierra en la que trabajan. El prefecto quiere casarse con ella. Sus padres están de acuerdo. Ella no quiere tener nada que ver con él, y un día, a solas con la estatua de la virgen en la ruda iglesia local, siente una sensación de paz y alegría.

Pronto, ella y su hermana le llevan ofrendas a la virgen, manzanas de las que el prefecto difícilmente puede prescindir, y con un pequeño y sabio aliento del sacerdote local (que sabe que un ancla, una monja reclusa, realzará la estatura de su iglesia). Christine pronto suplica pasar el resto de su vida en una celda de piedra pegada a las paredes de la iglesia, donde puede ver el rostro de la virgen a través de una pequeña ventana y hablar con los visitantes a través de otra. No habrá puerta.

El obispo viene a interrogarla y de mala gana queda impresionado por su fe sencilla. Su madre, cuyo cristianismo se aleja de la brujería, tiene un punto de vista más dudoso: “No podrás sentir el dorso de mi mano allí, hija mía, pero ¿qué pasa con el calor de un buen fuego?”. La vida de un ancla es mejor que la vida de un pobre siervo medieval. Los devotos de la zona le traen sopa y pan a Christine, y al principio ella se regocija con la lenta progresión de la luz del sol en el suelo de la celda y los vislumbres de pájaros, árboles y el cielo desde la habitación. A pesar de su encarcelamiento, «el cuerpo estará donde el alma quiere, en un instante», dijo el sacerdote, aunque Christine no sabe leer y nunca ha estado en ningún lugar, no puede imaginar fácilmente otro lugar que no sea donde está.

Debido a que se ha encerrado, se supone que es una santa, y la gente acude a ella con sus problemas y le pide consejo. Esto es lo que intenta dar, pero finalmente la prueba comienza a crecer dentro de ella. La celda está fría y húmeda, y los problemas empiezan a cansarla. «Entierran a mi hija, los que no podrían desenterrar un nabo aunque lo intentaran», se queja amargamente su madre. Pero pronto la madre corre peligro por su brujería y los abortos que realiza.

«Anchoress» está filmada en un frío monocromo, más plateado y blanco que blanco y negro, ya veces se parece a una de las historias medievales de Ingmar Bergman. La historia es tranquila, lenta y oscura, con poder hipnótico. Mucho depende de la actuación de Morse, como Christine; su rostro franco y confiable refleja sencillez, fe y también una gran ingenuidad. Aunque la película está ambientada hace mucho tiempo, Christine es como muchos niños modernos que harán casi cualquier cosa para escapar de casa, y es esta simple verdad humana, escondida debajo de los elementos espirituales, lo que la distingue.

Le film, diffusé jusqu’à jeudi à la boîte à musique, a deux messages : (1) la religion peut être un grand réconfort dans les moments difficiles, et (2) faites attention à ce que vous demandez, car vous pourriez l’ obtener.

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