Rese√Īa y resumen de la pel√≠cula de Faust (1926)

Murnau tenía una imaginación visual audaz, distintiva incluso en los días del expresionismo alemán con su perspectiva sesgada y habitaciones y escaleras retorcidas. Pintaba con luces y sombras, a veces quejándose con su cámara acérrimo, Carl Hoffmann, de que podía ver demasiado, que todo tenía que oscurecerse excepto el centro de una escena.

¬ęFausto¬Ľ, con sus visiones sobrenaturales del cielo y el infierno, se distingue particularmente por la forma en que utiliza todo el lienzo. Considere el sorprendente primer plano de Mephisto, sus alas oscuras oscurecen el cielo mientras se cierne sobre un peque√Īo pueblo que se encuentra en la esquina inferior derecha. Murnau trat√≥ la pantalla como si ofreciera un espacio m√°s grande de lo que imaginaban sus contempor√°neos; mucho antes del enfoque profundo, estaba creando exposiciones dobles como tomas en ¬ęFausto¬Ľ, donde una multitud de aldeanos en primer plano hac√≠a eco de multitudes distantes en las esquinas superiores.

Su pantalla inclu√≠a una gran amplitud y profundidad, de modo que cuando Mephisto lleva a Fausto en un vuelo hacia el cielo, realmente parece que vemos la tierra desplegarse debajo de ellos: ciudades y granjas, monta√Īas y r√≠os. Murnau us√≥ un modelo del paisaje, por supuesto; como recuerda su director art√≠stico, Robert Herlth, ‚Äúhab√≠a pinos y alerces hechos de juncos y juncos, nubes de lana de vidrio, cascadas, campos de hierba real cuidadosamente pegados a yeso. para ayudarnos a hacer nuestras peque√Īas rocas y √°rboles ¬ę.

Como todos los directores de cine mudo, Murnau se sent√≠a c√≥modo con efectos especiales obviamente artificiales. La ciudad bajo las alas del √°ngel oscuro es claramente un modelo, y mientras las figuras suben por una calle empinada, no hay ning√ļn intento de hacer que los edificios y los techos en √°ngulo agudo detr√°s de ellos parezcan reales. Estos efectos, parad√≥jicamente, pueden ser m√°s efectivos que los efectos m√°s realistas; A veces siento que, en esta era de CGI experto, me muestran demasiado: esta t√©cnica deja a un lado el arte y la imaginaci√≥n. El mundo de ¬ęFausto¬Ľ nunca pretende definir un universo f√≠sico, sino que es un paisaje de pesadillas. Cuando Mephisto convierte m√°gicamente al viejo Fausto en un hombre joven, hay una ligera molestia en la forma en que una imagen es reemplazada por otra y, curiosamente, es m√°s aterradora y sorprendente que una transformaci√≥n moderna.

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