Que de Series Peliculas Reseña y resumen de la película de Lynch/Oz (2023)

Reseña y resumen de la película de Lynch/Oz (2023)

Para ustedes, jĂłvenes, esto fue una especie de meme en ese momento: algunos drogados habĂ­an descubierto que en formas que eran realmente cuantificables (especialmente si estaban, de hecho, drogados), las imĂĄgenes de «Oz» y los sonidos de Pink Floyd sincronizados de una manera asombrosa. Como, ya sabes, el tornado coincidiĂł con algunos nudos de sintetizador VCS retorcidos y ondulados. La cosa fue, en su momento, y en todo momento ya que ni se me habĂ­a ocurrido probar esto yo mismo. No me gustaba TANTO Floyd, y habĂ­a estado lo suficiente como para saber que CUALQUIER COSA puede sincronizarse si tu voluntad individual lo exige. AĂșn asĂ­, como creo que puedes inferir, estaba ansioso por complacer, y asentĂ­ con la cabeza ĂĄvidamente, y tarde esa noche, cuando lleguĂ© a casa probĂ© el ejercicio, solo para no ser un mentiroso, y fue, para ser honesto, ligeramente impresionado.

¿Por qué funcionó la sincronización? Varias razones, ninguna de ellas planeada por Pink Floyd.

“El Mago de Oz” es una obra a la vez arquetĂ­pica y Ășnica, y como señala la crĂ­tica Amy Nicholson en el primer capĂ­tulo de este documental de mĂșltiples ensayos dirigido por Alexandre O. Philippe, su lugar en el firmamento de la cultura mundial es casi un accidente del destino. En su estreno en cines en 1939, la pelĂ­cula fracasĂł y se considerĂł un despilfarro costoso. Al igual que con «It’s a Wonderful Life», la segunda vida de la pelĂ­cula en televisiĂłn hizo que «Oz» fuera omnipresente y querido. En su capĂ­tulo, «Kindred», el cineasta y escritor John Waters recuerda haber visto «Oz» por primera vez en la televisiĂłn en su ciudad natal en Baltimore, Maryland, y reconoce que Lynch tambiĂ©n debiĂł haberlo visto de esa manera por primera vez, ya sea en Boise, Idaho, o Missoula, Montana, dos de los lugares ultraestadounidenses no muy diferentes de Kansas donde creciĂł Lynch. (Y se convirtiĂł, entre otras cosas, en un Eagle Scout).

Como artista visual de formaciĂłn, Lynch nunca se ha identificado como un cinĂ©filo como lo han hecho gigantes como Scorsese y Spielberg. En las entrevistas, se sabe que hace caso omiso de grandes franjas de la historia del cine que los periodistas intentan inculcarle, buscando respuestas a la multitud de enigmas en sus propias pelĂ­culas. Pero «El mago de Oz» es una influencia que definitivamente aceptarĂĄ. En uno de los mejores de los seis capĂ­tulos aquĂ­, la cineasta Karyn Kusama recuerda haber asistido a una proyecciĂłn de «Mulholland Drive» de Lynch de 2001 en el IFC Center de Nueva York, donde Lynch se sentĂł para una sesiĂłn de preguntas y respuestas despuĂ©s. AllĂ­, dijo: «No pasa un dĂ­a sin que piense en ‘El mago de Oz'». Y las referencias estĂĄn esparcidas por todas las pelĂ­culas de Lynch como semillas sueltas, de lugares y nombres propios tanto el nombre de una calle como el nombre de un personaje en “Twin Peaks”) hasta mucho uso y taconeo de zapatos rojos.

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