Reseña y resumen de la película de Mephisto (1982)

No habiendo visto «Mephisto» desde principios de la dĂ©cada de 1980, volvĂ­ a pensar que era una pelĂ­cula antinazi. No completamente. Los nazis son simplemente … oportunistas. Hoefgen quiere ser famoso, rico y admirado. Ronronea en alabanza como un gato recibiendo crema. Puede discutir consigo mismo lo bueno y lo malo de su situaciĂłn, pero es una discusiĂłn estratĂ©gica, no moral. Todos sus romances y bodas estĂĄn diseñados para avanzar en su carrera, excepto uno, que comienza en Hamburgo y continĂșa ininterrumpidamente hasta sus dĂ­as en BerlĂ­n como el actor favorito del Reich. Es su romance con Juliette (Karin Boyd), quien tuvo un padre alemĂĄn y una madre africana, y como mujer negra viola todas las retorcidas teorĂ­as nazis de pureza racial.

A Hoefgen no le molesta en absoluto que sea a la vez un tĂ­tere nazi y el socio de una mujer negra porque sus sentimientos por Juliet no son amor, y ni siquiera lujuria, creo, sino cierto disfrute tal como ella lo entiende. Ella tiene su nĂșmero. Nunca se los puede ver juntos en pĂșblico, pero en su tocador, ella lo insulta libremente. Es tan mal actor, dice, que ni siquiera puede beber una cerveza como un hombre que quiere beber una cerveza. Y luego: «A veces tus ojos frĂ­os y engañosos son los de un niño triste». ÂżCĂłmo reacciona ante esto? Casi como si fuera un cumplido. ÂĄSe mira a sĂ­ mismo en un espejo para ver si es verdad!

La clave del ascenso de Hoefgen es el zar cultural del Reich, llamado solo el general (Rolf Hoppe). Se siente extrañamente atraído por Hoefgen, y se asegura de que se borre el pasado izquierdista del actor, consigue los mejores papeles, sube a dirigir el Teatro del Estado. El general es ya de mediana edad, bien alimentado, cålido, con una sonrisa agradable y una seducción femenina cuando hace cumplidos. Todo hasta su brutal discurso que termina con la palabra «¥actor!» La actuación de Hoppe es el contrapunto ideal a la de Brandauer; el actor interpreta todos los papeles para complacer, y el nazi solo se complace a sí mismo, sea lo que parezca.

Deja un comentario