Reseña y resumen de la película Holy Man (1998)

El personaje de Murphy, llamado simplemente «G», se materializa mientras camina por la franja central de una autopista de Miami. Ve a los ejecutivos de televisiĂłn Ricky y Kate (Jeff Goldblum y Kelly Preston) con una llanta pinchada y se ofrece a ayudarlos. Parece un tonto. Luego cruza tranquilamente los cuatro carriles de la autopista mientras todos los autos de alta velocidad lo pasan por alto. (La falla de este efecto asistido por computadora es que ninguno de los autos que vienen en sentido contrario reduce la velocidad o se desvĂ­a). “G” se convierte en parte de su vida. No tiene historia, ni historia, ni filosofĂ­a, excepto por un consejo Ășnico para todos, como «Ten cuidado con lo que quieres, puedes conseguirlo». las oportunidades para la sĂĄtira se pierden porque «G» es retratado no sĂłlo como un santo hombre recto, sino tambiĂ©n como un hombre aburrido.

En una fiesta de ejecutivos de televisiĂłn en la casa de Ricky, se enfrenta a un invitado desagradable, toma prestado su Rolex, lo envuelve en un pañuelo y lo golpea con un zapato. Entonces el Rolex desaparece. «¥DevuĂ©lveme mi maldito reloj!» El invitado grita, solo para descubrir que lo han vuelto a sujetar del brazo. ÂżLa prueba de que «G» tiene poderes milagrosos? Solo si no has visto este truco realizado por innumerables magos. (Ah, Âżpero quizĂĄs «G» lo logrĂł por medios milagrosos? Si lo hizo, tengo un consejo para Ă©l: es contraproducente hacer milagros. Quienes reproducen trucos de magia). Ricky y Kate trabajan para una red de compras desde el hogar dirigida por Robert. Logia. La pelĂ­cula, ingenua y cursi en su historia de «G» y romance, intenta incĂłmodamente convertirse en una parodia de comedia retratando a la cadena. Vemos a muchas celebridades vendiendo sus productos («El sistema de supervivencia del alma de James Brown», etc.). Luego, «G» entra en un set en vivo y comienza a decir la verdad, y las ventas se disparan. RĂĄpidamente se convirtiĂł en un vendedor superestrella y consiguiĂł su propio programa, inevitablemente llamado «The G Spot». Stephen Herek, director de «Holy Man», y la editora Trudy Ship caen en un tedioso esquema de ediciĂłn al mostrar «G» en el aire. La primera «G» dice algo. Luego cortamos al contrapunto desde la cabina de control. Luego «G.» Luego el stand. Hay una configuraciĂłn de ping pong para siete u ocho rondas, y la misma fĂłrmula se repite cada vez que «G» sale al aire. Esto es fatal para la comedia, que debe parecer generada espontĂĄneamente y no cronometrada segĂșn un sistema impuesto desde arriba.

Goldblum y Preston no nos convencen de que estén realmente enamorados, aunque es posible que la sinceridad no se encuentre en esta historia. Loggia proporciona el ejecutivo apoplético eståndar sin las peculiaridades y peculiaridades que habrían elevado al personaje por encima del nivel del cortador de galletas.

Y en cuanto a Murphy, la pelĂ­cula parece pensar que su trabajo estaba hecho cuando puso a Eddie en un uniforme de hombre santo. Considere su parĂĄbola mĂĄs larga. Caminaba por la playa, dijo, cuando vio miles de estrellas de mar arrastradas a la orilla. Luego vio a una niña arrojando al mar tantas como podĂ­a. «EstĂĄs perdiendo el tiempo», le dijo el santo, «porque hay demasiadas estrellas de mar». La niña sostiene la estrella de mar que sostiene. Lo has escuchado mil veces. Yo tambien. Vamos a deconstruirlo. El primer error es que «G» afirma que le pasĂł la historia. Es una parĂĄbola tan antigua que claramente miente. Segundo error: la niña le da una lecciĂłn. Como gurĂș que se respeta a sĂ­ mismo, deberĂ­a tirar la estrella de mar y explicarle. Tercer error: la pelĂ­cula le hace contar la historia a los oyentes que tienen la boca abierta de asombro ante su sabidurĂ­a. Un guiĂłn inteligente le habrĂ­a pedido a alguien que lo cortara: «¥SĂ­, sĂ­, lo sĂ©, eso marca la diferencia para ESA estrella de mar!» Todos han escuchado esta historia. Si «G» tiene un regreso, entonces es un gurĂș y no solo otro personaje respaldado.

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