Rese√Īa y resumen de la pel√≠cula Innocence (2001)

¬ęInnocence¬Ľ de Paul Cox es como una gran elevaci√≥n del coraz√≥n. Esto es tanto m√°s afirmativo cuanto que no se cuenta con grandes gestos falsos, sino en los detalles de la vida diaria de estas dos personas. La vida acumula rutinas, obligaciones, h√°bitos e inhibiciones a lo largo de los a√Īos, y si quieren hacer frente a sus sentimientos, tendr√°n que romper con una costumbre larga y segura y arriesgarlo todo.

Sus nombres son Claire (Julia Blake) y Andreas (Charles ¬ęBud¬Ľ Tingwell). Ambos actores son respetados en Australia, ambos desconocidos en Am√©rica del Norte, lo que es mucho mejor, ya que la pureza de esta historia estar√≠a transmitida por la presencia de rostros familiares (quiz√°s, por ejemplo, ¬ęThe Bridges of the Madison County¬Ľ habr√≠a parec√≠a m√°s arriesgado sin la familiaridad de Clint Eastwood y Meryl Streep).

Andreas es un profesor de m√ļsica jubilado. Su esposa muri√≥ hace 30 a√Īos. Claire lleva mucho tiempo casada con John (Terry Norris), en un matrimonio que cree, en esa frase agridulce, la alejar√°. Tanto Claire como Andreas tienen hijos, amigos, personas que conf√≠an en su previsibilidad. ¬ŅC√≥mo, por ejemplo, se ha sentido el ama de llaves de Andreas durante muchos a√Īos cuando descubre (como deber√≠a hacerlo un ama de llaves) que se est√° acostando con alguien?

No es tan f√°cil tener sexo con alguien. En las pel√≠culas, los personajes se acuestan con la facilidad casual de la juventud o la experiencia, y ninguna pel√≠cula se detiene a considerar que pueden estar involucradas cuestiones de modestia, miedo o timidez. Paul Cox es un director que nunca pierde de vista el humor, incluso en las situaciones m√°s dif√≠ciles, y hay un momento en la pel√≠cula que es casi perfecto, donde Claire y Andreas finalmente se encuentran inconfundiblemente solos en un dormitorio, y ella dijo: ¬Ľ Si vamos a hacer esto, hag√°moslo como adultos. Primero, cierre las cortinas. Luego cierre los ojos ¬ę.

La ¬ęinocencia¬Ľ no tiene villanos. El trato de John, el marido de Claire, es instructivo. No se ha convertido en un monstruo que valga la pena deshacerse. Es solo una criatura de costumbres largas, un hombre que espera, que usa las anteojeras de la rutina, que espera que su vida contin√ļe m√°s o menos igual hasta que un accidente o una enfermedad la ponga fin. Cuando Claire decide contarle sobre Andreas (¬ęSoy demasiado mayor para mentir¬Ľ), su reacci√≥n es un estudio de las complejidades, y Cox conoce la naturaleza humana lo suficiente como para observar que, adem√°s de sentirse traicionado, decepcionado y herido, John tambi√©n se siente – bueno, aunque no lo reconoce, de alguna manera agradecido por la emoci√≥n. Finalmente sucedi√≥ algo inesperado en la larga y lenta marcha de su vida.

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