Reseña y resumen de la película Kontroll (2005)

Es extraño trabajar completamente bajo tierra en cavernas ruidosas, hostiles e infestadas de ratas, y aĂșn mĂĄs extraño para aquellos como Controller Bulcsu (Sandor Csanyi), que nunca regresa a la superficie. Una vez fue un arquitecto que soñó con edificios que alcanzarĂ­an el cielo, pero ahora se ha retirado a una tumba despierta, duerme en bancos, come la indescriptible comida que se vende en el sistema y lidera un equipo de otros tres inspectores embrujados como Ă©l. es.

Es un trabajo miserable, hecho mĂĄs insoportable por las visitas periĂłdicas de su jefe, que desciende de la luz y el consuelo para incitar a una mayor vigilancia. A los controladores realmente no les importa si las personas viajan libremente; lo que les interesa es encontrarse con una cuota diaria de malos pagadores en un duelo de voluntades. Arriesgan sus vidas, se involucran en actividades y luchas imprudentes, no porque les importen los aranceles, sino porque es el precio que pagan para continuar su existencia melancĂłlica.

Hay un asesino en el sistema, una figura encapuchada que sale de las sombras para empujar a los pasajeros al lado de los trenes. Parece conocer tanto el mundo subterrĂĄneo como los controladores y, como el Fantasma de la Ópera, ocupa su propio mundo oculto. Las cĂĄmaras de seguridad solo ven su capucha. Bulcsu y su equipo enfrentan retrasos diarios en el tren debido a los saltadores, y aunque no pueden culpar a los que han sido empujados, se preguntan por quĂ© los suicidas no tienen la decencia de suicidarse con menos desventajas para los demĂĄs.

«Kontroll» es el primer largometraje de los padres hĂșngaros criados en Los Ángeles Nimrod Antal en Budapest para esa inquietante pelĂ­cula filmada durante cinco horas cada noche cuando cierra el metro. Su pelĂ­cula comienza con una declaraciĂłn leĂ­da por un portavoz consciente del sistema de metro, explicando que a Antal se le permitiĂł filmar con cierta reticencia y con la esperanza de que el pĂșblico se dĂ© cuenta de que la pelĂ­cula es solo simbĂłlica. ÂżEste portavoz es real o ficticio? Es cierto que el simbolismo es mĂĄs kafkiano que polĂ­tico, porque los controladores aplican la lĂłgica (hay que tener un boleto) a una situaciĂłn ilĂłgica (los corredores saben que rara vez se les pedirĂĄ que muestren uno). Sentimos que hemos entrado en una de esas sociedades de ciencia ficciĂłn posnuclear donde la superficie se ha vuelto inhabitable y donde unos pocos supervivientes se aferran a la vida subterrĂĄnea.

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