Reseña y resumen de la película Kumare (2012)

En este punto de la pelĂ­cula, da un giro extraño. Los partidarios de Kumare indudablemente creen esto. Comparten sus secretos mĂĄs profundos con Ă©l y visiblemente parecen aprovecharse de Ă©l. Estas personas no son modelos. En su mayorĂ­a de mediana edad, se toman en serio su salud, son algo buenos en el yoga y siguen programas de meditaciĂłn. «Kumare» parece establecer que un gurĂș puede ser un completo impostor y aun asĂ­ hacer algo bueno, porque lo que cuenta no es la sinceridad del gurĂș sino la de sus seguidores.

Gandhi parece estar tipificado para el papel de Kumare. Alto, esbelto, inclinado hacia adelante para escuchar mejor, habla cĂĄlidamente, anima y hace contacto visual profundo. SonrĂ­e con facilidad. Nunca empuja demasiado lejos. Parece tan real como cualquier gurĂș y mĂĄs real que algunos. Su enseñanza del yoga parece estar al alcance de sus seguidores. Narra el documental (con una voz estadounidense comĂșn), nos presenta a los seguidores a los que se ha acercado y comienza a creer que pudo haber comenzado algo que estaba fuera de su control.

Les dice a sus seguidores que ha llegado el momento de dejarlos. Ahora estĂĄn solos. Regresa a Nueva Jersey, se corta el pelo, se afeita la barba y comienza a practicar un discurso frente al espejo: “No soy quien crees que soy. Ya sea que diga eso algĂșn dĂ­a y cĂłmo termina la pelĂ­cula, te dejarĂ© averiguarlo.

Me parece que “Kumare” refleja una verdad que a menudo se expresa en tres palabras: “ActĂșa como si”. Si puedes actuar como si algo fuera cierto de una manera que lo haga verdadero. No importa si las enseñanzas espirituales de un maestro tienen alguna base. No importa si lo sobrenatural existe (Gandhi cree que no). Sus seguidores se benefician actuando «como si».

Cuando escuché por primera vez la descripción de esta película, asumí que sería una comedia satírica y sarcåstica como «Borat» de Sacha Baron Cohen. No tan. Gandhi parece ser esencialmente un buen hombre y aprende cosas valiosas para sí mismo de su experiencia. En un sentido, el engaño que practica a sus seguidores es despreciable, pero en otro sentido, todos estån en el mismo barco. La implicación de la película parece ser: no importa si las enseñanzas de una religión son verdaderas. Lo que importa es si crees que lo son.

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