Que de Series Peliculas Reseña y resumen de la película La hora del arma (1967)

Reseña y resumen de la película La hora del arma (1967)

En primer lugar, es hermoso de ver. Todos, excepto los interiores, se rodaron en locaciones en Arizona, y Sturges evoca la tierra de una manera mås realista que, digamos, todas esas tomas de vagones de tren en «The Way West». Hay paisajes estereotipados con plantas rodadoras y montañas de fondo, por supuesto, y las esperas. Pero también hay bonitos estanques alrededor de los ríos y senderos para caballos con årboles que se encuentran arriba. Algunas ciudades y pueblos son probablemente escenarios, pero otros son obviamente reales y tienen la inconfundible sensación del viejo oeste.

Las actuaciones y la trama tambiĂ©n son sĂłlidas y buenas, pero la historia no tiene el perfecto sentido de justicia poĂ©tica que tenĂ­a “Gunfight”. De alguna manera, casi preferirĂ­amos no saber quĂ© le sucediĂł a Wyatt Earp despuĂ©s de su gran dĂ­a. Los hĂ©roes se lo pasan en grande, luego viven otros 40 años, rascando, escupiendo y posando para las fotos. Es mucho mĂĄs satisfactorio cuando mueren limpiamente en el acto de alcanzar la inmortalidad, para que los biĂłgrafos puedan terminar de buen humor.

Pero en este caso, Earp sale del corral mĂĄs o menos vivo, y «La hora del arma» lo muestra durante el juicio y luego en busca de venganza. TodavĂ­a a su lado estĂĄ Doc Holliday bebiendo whisky, interpretado con cinismo irĂłnico por Jason Robards. En casi todos los papeles de Robards («Long Day’s Journey into Night», «A Thousand Clowns»), aparece una escena en la que se enoja, se enoja y dice la verdad: «Ahora escĂșchenme, ustedes dos, boca abajo , «etc. Lo vuelve a hacer esta vez. Se estĂĄ volviendo bueno en eso.

Garner logra una de sus mejores actuaciones. Sturges debe haberlo domesticado. No grita ni se jacta; es tranquilo y desconfiado, y en 20 años, cuando le surjan algunas arrugas, serå un buen vaquero indestructible. Robert Ryan, que ha trabajado en las arrugas, no tiene mucho papel, pero lo maneja, como siempre, con autoridad. El recuerdo de las actuaciones de Kirk Douglas y Burt Lancaster en «Gunfight» acecha la secuela como un fantasma, pero «Hour of the Gun» pråcticamente se las arregla para valerse por sí misma.

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