Que de Series Peliculas Reseña y resumen de la película La Salamandre (1972)

Reseña y resumen de la película La Salamandre (1972)

En «La salamandra» de Alain Tanner, no se trata realmente de si la niña, Rosemonde, que lleva el nombre de la santa el día de su nacimiento, realmente apretó el gatillo. Se trata de la elusividad de la identidad humana. Sin conocerla, Pierre es capaz de desarrollar una historia elaborada sobre ella (que resulta ser extrañamente precisa). Pero una vez que la conoce, una vez que ve la realidad, su impulso creativo se seca y se encuentra desorientado.

Paul, el reportero, tambiĂ©n estĂĄ frustrado. Tiene los hechos, pero no tiene a dĂłnde ir con ellos. Incluso tiene a la chica en su cama. Pero su naturaleza concreta es tal que en ningĂșn caso puede inventar una ficciĂłn sobre Ă©l; se siente mĂĄs cĂłmodo escribiendo su anĂĄlisis de la polĂ­tica en Brasil.

Y asĂ­ terminamos con la chica misma, interpretada con una seductora pero innecesaria seducciĂłn por Bulle Ogier. Ella no es una persona complicada, no es esquiva, excepto que la realidad misma puede ser muy difĂ­cil de comprender a veces. Tiene varios oficios: OperaciĂłn de una embutidora de embutidos, venta de zapatos. Renuncia o es despedida (en la zapaterĂ­a, por haberse pasado los dedos de envidia en las pantorrillas de sus clientes). Ella tenĂ­a sus problemas. Su tĂ­o la considera una vagabunda. Su madre tuvo que dar la bienvenida a su hijo, nacido fuera del matrimonio. Ella es sospechosa de robo.

¿Pero entonces, qué? La vida es así. Lo mismo ocurre con la película de Tanner, que es un poema dulce y a menudo caprichoso sobre cómo el tiempo se nos escapa sin tenerlo en cuenta mientras tratamos de marcar momentos en nuestros calendarios. Sus personajes deben algo al trío de «Jules et Jim» de François Truffaut, por supuesto, y hay un aire caprichoso en la fotografía en blanco y negro, la narración un poco irrelevante y la forma en que Tanner usa escenas pequeñas y divertidas que aparentemente no tienen nada. que ver con la acción.

Pero la pelĂ­cula no nos convence del todo al final. Se mueve demasiado lento; trata de hacer demasiado a su ritmo pausado. No lo odiamos o no queremos irnos. Estamos un poco demasiado relajados. Deriva su tĂ­tulo de la salamandra, una criatura que (dicen) no puede ser herida por el fuego. Pero un tĂ­tulo mejor podrĂ­a haber sido «L’Escargo», sobre una criatura mejorada con un poco de mantequilla y ajo.

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