Rese√Īa y resumen de la pel√≠cula Sabaya (2021)

Para comprender el alcance de la malicia retratada en ¬ęSabaya¬Ľ, hay que partir del significado de la palabra que da t√≠tulo a la pel√≠cula. No hay recubrimiento: sabaya es el nombre que el Estado Isl√°mico (o Daesh en sus siglas en √°rabe) dio a innumerables mujeres yazid√≠es que secuestraron hace cinco a√Īos en la provincia de Sinjar en Irak (despu√©s de haber asesinado a miles de hombres de la poblaci√≥n) y convertidos en esclavos sexuales. Estas ni√Īas y mujeres j√≥venes, algunas de las cuales todav√≠a son devastadoramente ni√Īas, han sido vendidas, violadas y torturadas por Daesh desde entonces con el pretexto ficticio del matrimonio. La mayor√≠a de ellos, como sabemos, todav√≠a est√°n retenidos por Daesh en el notoriamente peligroso campamento de Al-Hol en el noreste de Siria, una colonia que alberga a casi 73.000 partidarios de Daesh, encerrados en tiendas de campa√Īa abandonadas y custodiados por las fuerzas kurdas. En ¬ęSabaya¬Ľ, Hirori sigue a Mahmud y Ziyad, dos hombres heroicos que se ofrecen como voluntarios en el cercano Yazidi Home Center para salvar a los sabaya a riesgo de sus vidas. La pareja es apoyada y activada por la esposa de Mahmud, Siham, su madre Zahra y un grupo de mujeres encubiertas (algunas de ellas ex sabaya) que se establecen en secreto y de forma altruista en el campamento para encontrar mujeres yazidi a las que podr√≠an ayudar a escapar a trav√©s de una situaci√≥n impensable. nervio. y fuerza.

Tomando un tel√©fono que suena incansablemente d√≠a tras d√≠a y hablando con familias yazidi desesperadas en busca de sus seres queridos desaparecidos, Mahmud y Ziyad se embarcan en numerosas misiones a lo largo de la pel√≠cula, muchas de las cuales inevitablemente terminar√°n en decepci√≥n y dolor. Pero qu√© diferencia colosal hacen los dos en las vidas de aquellos a quienes pueden traer de regreso y reunirse con sus familias desesperadas en Irak. Con la ayuda cari√Īosa de Siham y Zahra y la conmovedora presencia del hijo peque√Īo de Mahmud, las v√≠ctimas liberadas pero conmocionadas se establecen lentamente bajo el ala protectora de la familia e intentan hacer la transici√≥n al mundo del otro lado de su ahora retirado. niqabs.

Lo que percibimos en el proceso es una mezcla de amor, paciencia y simpat√≠a as√≠ como un mill√≥n de actos de bondad hacia esas ni√Īas y mujeres (algunas, naturalmente suicidas) que cuestionan su val√≠a y su futuro, pregunt√°ndose c√≥mo un dios que se supone ser todo benevolente podr√≠a permitir que esto sucediera. Uno de ellos dijo: ‚ÄúOdio este mundo. Todo es negro. Otro relata abrumadoramente c√≥mo fue vendida a 15 hombres diferentes y golpeada constantemente, dejando los dientes destrozados y un agujero en la cabeza despu√©s. Sorprendentemente, la familia de Mahmud no solo ofrece seguridad f√≠sica a estas ex esclavas sexuales, sino que al un√≠sono tambi√©n les brinda a las ni√Īas un camino hacia la curaci√≥n psicol√≥gica. Un ejemplo de esto es un simple acto que simboliza el renacimiento: en varias noches, Siham quema la ropa antigua de los sabayas en el patio de su casa. Su hijo peque√Īo reza ferozmente: ‚Äú¬°Espero que Dios se quite esta ropa! Como espectador, puedes asentir con la cabeza llorando junto al ni√Īo y tal vez incluso murmurar un deseo igualmente esperanzador.

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