Que de Series Peliculas Reseña y resumen de la película The Last Laugh (1924)

Reseña y resumen de la película The Last Laugh (1924)

MencionĂ© el Ășnico lugar de la pelĂ­cula donde se usa una tarjeta de tĂ­tulo. No tiene que ser asĂ­, y la pelĂ­cula serĂ­a significativa sin ella. Pero Murnau pareciĂł obligado a usarlo, casi como una excusa para lo que sigue. Se ve al anciano patĂ©tico envuelto en la capa del vigilante nocturno que era su amigo, y la pelĂ­cula parece haber terminado. A continuaciĂłn estĂĄ la tarjeta de tĂ­tulo, que dice: «AquĂ­ la historia realmente deberĂ­a terminar, porque en la vida real el anciano desesperado no tendrĂ­a nada que esperar excepto la muerte. El autor se compadeciĂł de Ă©l. Él y proporcionĂł un epĂ­logo bastante improbable. «

Improbable e insatisfactorio, porque un final feliz se conjura de la nada. El portero hereda accidentalmente una fortuna, regresa glorioso al hotel y ofrece a todos sus amigos champĂĄn y caviar, mientras sus viejos enemigos parpadean y se estremecen. Es este final el que inspira el tĂ­tulo en inglĂ©s. El alemĂĄn original es «Die Letzte Mann», o «el Ășltimo hombre», que, ademĂĄs de su significado obvio, tambiĂ©n puede referirse al «hombre anterior», el portero que fue reemplazado. La estĂșpida prĂĄctica de agregar un final feliz artificial a una historia triste no fue exclusiva de Murnau (quien tuvo la gentileza de disculparse de antemano) y solo ha ganado popularidad a lo largo de las dĂ©cadas.

En cuanto a Emil Jannings (1884-1950), produjo «The Last Laugh» en la cima de su forma; Considerado una de las mayores estrellas del mundo, se especializĂł en figuras destacadas como Pedro el Grande, Enrique VIII, Luis XVI, Danton y Otelo. La desgracia del portero fue aĂșn mayor cuando el pĂșblico recordĂł la gloria de sus papeles principales. Jannings llegĂł a Estados Unidos al mismo tiempo que Murnau, ganĂł el Oscar por «The Last Command» (1928), quedĂł desempleado por el auge del cine hablado, regresĂł a Alemania y encontrĂł uno de sus papeles. El mĂĄs famoso, el de Marlene Dietrich. un admirador erĂłticamente hipnotizado en «L’Ange Bleu» (1930). Jannings abrazĂł el ascenso de los nazis, hizo pelĂ­culas que los apoyaban, fue nombrado director de una importante productora alemana y perdiĂł el favor despuĂ©s de la guerra. El abrigo ya no le queda.

Deja un comentario