Reseña y resumen de la película V de Vendetta (2006)

«V de Vendetta» seguirá sus hazañas durante los próximos 12 meses, hasta la noche en que promete asestar un golpe fatal a la dictadura. Vemos un estado policial que tiene a los ciudadanos con mano de hierro y, sin embargo, es humillado por un hombre que parece impenetrable. El estado está tratando de suprimir el conocimiento de sus acciones, para dar una explicación plausible de la destrucción de Old Bailey, por ejemplo. Pero V requisa la cadena de televisión nacional para reclamar la autoría de su acto.

Esta historia fue contada por primera vez en forma de novela gráfica escrita por Alan Moore y publicada en 1982 y 1983. Su héroe juega de manera bastante diferente ahora, y sin embargo, dada la naturaleza del régimen. ¿Es un terrorista o un luchador por la libertad? Gran Bretaña está gobernada por un hombre llamado Sutler, que ordena a sus subordinados desde una pantalla de televisión del tamaño de una pared y parece ser la personificación del Gran Hermano. Y es: Sutler es interpretado por John Hurt, quien en realidad interpretó a Winston Smith en «Nineteen Eighty-Four» (1984). (V se parece más a Jack el Destripador, dada su habilidad para entrar y salir con valentía de las áreas que la policía cree que están controlando. La similitud puede haber sido fácil para Moore, cuya novela gráfica «From Hell» trata sobre el Destripador e inspiró una buena película de los Hughes Brothers de 2001.

«V de Vendetta» fue escrita y coproducida por los Wachowski, Andy y Lana, cuyas películas de «Matrix» también hablaban de rebeldes oponiéndose a un sistema de control planetario. Esta película es más literaria y está menos dominada por los efectos especiales (aunque haya muchos), y está llena de ideas que son tanto más intrigantes cuanto que no podemos entender el mensaje. ¿Es esta película una parábola sobre 2006, una advertencia o una pura fantasía? Se puede leer de muchas maneras, como sin duda aprenderé de un sinfín de correos electrónicos.

El personaje de V y su relación con Evey (Natalie Portman) nos recuerda inevitablemente al Fantasma de la Ópera. V y el Fantasma están enmascarados, se mueven por espacios subterráneos, controlan a los demás con su imaginación y tienen una cuenta pendiente. Una diferencia, y es importante, es que el disfraz facial de V no se mueve (a diferencia de, digamos, las caras de un villano de Batman) pero es una máscara que todavía tiene la misma expresión sonriente. Detrás está el actor Hugo Weaving, que usa su voz y su lenguaje corporal para crear un personaje, pero recordé mi problema con Thomas the Tank Engine: si algo habla, sus labios tienen que moverse.

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