Rese√Īa y sinopsis de la pel√≠cula Mrs. Am√©rica (2020)

Entonces, por supuesto, ella no es Heisenberg. Sin embargo, en manos del showrunner Dahvi Waller y la actriz Cate Blanchett, es una figura que puede ser tan exasperante e incluso un poco aterradora. Schlafly es claramente el tema aqu√≠, y la actuaci√≥n de Blanchett es magistral, pero ‚ÄúMrs. America ¬ęes una pieza de conjunto en la que su figura central funciona como un evento, esa calma inquietante que precede a la formaci√≥n de un tornado. Es la historia de la lucha por superar (o, seg√ļn su punto de vista, detener) el paso del La Enmienda de Igualdad de Derechos, vista a trav√©s de los ojos de un grupo de feministas de la segunda ola de un lado y un grupo de orgullosas amas de casa del otro, estas √ļltimas impulsadas por Schlafly. Y esta es la historia de una experta en defensa nacional a la que se le pregunta tomar notas durante una reuni√≥n porque ella es la √ļnica mujer del grupo. Las olas se forman, el aire se vuelve extra√Īamente quieto y Phyllis Schlafly llega a Estados Unidos.

Este es el momento en el que comienza ¬ęMrs. America¬Ľ ‚Äč‚Äčen serio. (Ella tambi√©n es una especie de gemela espiritual del plan final del programa, pero tendr√°s que mirar todo el camino para ver a qu√© me refiero). El aspecto m√°s agudo y emp√°tico de la miniserie es su voluntad de ilustrar las formas en que la inteligente y motivada Schlafly ha sido discriminada. En este cuento de ficci√≥n, es menospreciada, rechazada, ignorada, acosada y condescendiente, pero no obstante, ella persiste. Es decir, hasta que es ignorada en esa reuni√≥n, en la que es la autoridad m√°s experta. Sin embargo, solo se le pregunta sobre ERA (un ¬ęproblema de la mujer¬Ľ) antes de ser relegada al papel de tomar actas. Y luego recuerda una amiga, Alice (como era de esperar, la excelente Sarah Paulson), que teme que la adopci√≥n de la ERA signifique que sus hijas puedan ser reclutadas y que la pensi√≥n alimenticia y la manutenci√≥n de los hijos se vuelvan ilegales, y que ha inst√≥ a Phyllis a hacer algo al respecto. . Y entonces ella gira, aprovechando sus propios prejuicios y sentido de superioridad para convertirse en la mujer conservadora definitiva, una mujer a la que todos los hombres escuchar√°n porque dice lo que quieren escuchar y les da la cobertura que tienen. La edad de piedra.

El problema es que pocos, si alguno, de sus argumentos se basan en hechos. Esto lleva a los ¬ęlibbers¬Ľ a verla como una charlat√°n, despreciando el poder masivo de sus mentiras, teor√≠as de conspiraci√≥n y escenarios de pesadilla. (¬ŅLe suena esto familiar?) Sin embargo, todos llegan a comprender la amenaza que representan Schlafly, Alice y el resto de STOP ERA (¬ędeje de tomar nuestros privilegios¬Ľ). Entre las primeras en tomarla en serio est√° Betty Friedan (Tracey Ullman, en gran forma), una feminista imponente cuyas inseguridades y personalidad c√°ustica a menudo la ponen en desacuerdo con la poderosa y astuta Bella Abzug (la gran Margo). Martindale). Bella a menudo choca con Shirley Chisholm (tambi√©n formidable Uzo Abuba), incapaz de entender por qu√© la idea de que la hist√≥rica candidatura de Chisholm a la presidencia fue solo simb√≥lica ser√≠a extremadamente frustrante y dolorosa para el parlamentario. Y aunque Gloria Steinem (Rose Byrne, con una interpretaci√≥n experta, honestamente, todas son formidables) es una de las m√°s fervientes defensoras de Chisholm, sus propios puntos ciegos surgen con mucha frecuencia, a menudo en detrimento de las brillantes mujeres de color en su √≥rbita.

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