Revisión de la película Eight Miles High (2008)

Los cr√≠ticos odiaron esta pel√≠cula, aunque algunos fueron agradables (‚ÄúDeliciosamente est√ļpidos, razonablemente bien hechos‚ÄĚ, Andrew O’Hehir, Salon). Hay algo por lo que ser amable. Natalia Avelon interpreta a Uschi con desd√©n por los sujetadores y blusas, su novio radical tiene m√°s pelo que Angela Davis, su novio playboy salta con la excitaci√≥n fren√©tica de un hippie de 40 a√Īos, y los imitadores de Jagger y Richards se parecen un poco a los algo real a veces, en las sombras correctas, en ciertos √°ngulos. Solo se cita a Hendrix.

La pel√≠cula presenta las superficies de la vida de Obermaier, pero nunca nos deja entender qui√©n era ella. Avelon tiene un rostro para el papel que es incre√≠blemente revelador; a veces hac√≠a pucheros, a veces estaba feliz, a veces estaba pensativa, a veces sal√≠a a almorzar. Como Rainer Langhans, el verdadero l√≠der de una comuna de Berl√≠n, Matthias Schweighofer refleja una cualidad que not√© en algunos radicales de izquierda de la d√©cada de 1960 que conoc√≠: es como una madre estricta y reprendida, que sermonea a sus funcionarios para corregir sus conceptos err√≥neos. Que √©l y Uschi est√©n ¬ęenamorados¬Ľ es, creo, una decisi√≥n ideol√≥gica. √Čl no se siente c√≥modo con su fama y ella no est√° feliz de que le den un serm√≥n. Aunque su modelaje es aceptado por el municipio como fuente de financiaci√≥n, no creen que sea realmente sincera en su culto a la causa, y tampoco lo es.

David Scheller es m√°s interesante que el verdadero Dieter Bockhjorn, que dirig√≠a un club nocturno en Hamburgo que sol√≠a cerrar para organizar fiestas locas para sus amigos. Uschi ha visto fotos de √©l retozando con bailarines africanos, responde a su invitaci√≥n a ver mundo, lleva viajando en autob√ļs con √©l, no s√©, parece que varios a√Īos. Durante estos a√Īos despreocupados, muchos hippies se sintieron atra√≠dos por la India, al igual que ellos, usando un titular de peri√≥dico para convencer a un maharaj√° de que son pr√≠ncipe y princesa. Se ofrece a organizar una boda para ellos y lo hace, con una banda de m√ļsica, caballos, elefantes, bailarines disfrazados y cualquier otra cosa que puedas comer. Dieter le dice a Uschi, que se opone al matrimonio, que la ceremonia ¬ęno es realmente real¬Ľ, y que acompa√Īarla es como un favor. M√°s tarde hizo un puchero: ¬ęPero creo que para √©l era real¬Ľ.

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