Some Like It Hot (1959) rese√Īa de la pel√≠cula

Capturar la qu√≠mica no fue tan f√°cil. Los subt√≠tulos rodean ¬ęA algunos les gusta caliente¬Ľ. Besar a Marilyn, dijo Curtis, fue como besar a Hitler. A Monroe le cost√≥ mucho decir una l√≠nea (¬ę¬ŅD√≥nde est√° el bourbon?¬Ľ) Mirando en un caj√≥n de la c√≥moda que Wilder hab√≠a metido la l√≠nea dentro del caj√≥n. Luego abri√≥ el caj√≥n equivocado. As√≠ que lo ten√≠a pegado en todos los cajones.

Las excentricidades y neurosis de Monroe en los sets de filmaci√≥n se hicieron notorias, pero los estudios la aguantaron mucho despu√©s de que se dijera que cualquier otra actriz hab√≠a sido condenada al ostracismo porque lo que volv√≠an a ver en la pantalla era m√°gico. Mira la √ļltima toma de ¬ę¬ŅD√≥nde est√° el Borb√≥n?¬Ľ Y Monroe parece bastante espont√°neo. Y observe la famosa escena a bordo del yate, donde Curtis se queja de que ninguna mujer puede encenderlo y Marilyn hace todo lo posible. Ella lo besa no er√≥ticamente, sino con ternura, gentilmente, como para ofrecer un regalo y curar una herida. Recuerdas lo que dijo Curtis, pero cuando miras esta escena, todo lo que puedes pensar es que Hitler debe haber sido un gran besador.

La pel√≠cula es realmente la historia de los personajes de Lemmon y Curtis, y tiene un elenco de apoyo de primer nivel (Joe E. Brown, George Raft, Pat O’Brien), pero Monroe se la roba, mientras se va con ella. lo que hace es un acto de fuerza de voluntad para mirar a otra persona mientras est√° en la pantalla. La actuaci√≥n de Tony Curtis es a√ļn m√°s admirable ya que sabemos cu√°ntas tomas necesitaba: Curtis debe haberse sentido como si estuviera en un torneo pro-Am a veces. A√ļn as√≠, se mantiene fresco y vivo en escenas de di√°logos burbujeantes como su primer encuentro en la playa, donde se presenta como el heredero de Shell Oil y parodia perversamente a Cary Grant. Observa su sincronizaci√≥n en la escena de la seducci√≥n del yate y c√≥mo su personaje juega con su ingenuidad. ¬ę¬ŅPolo acu√°tico? ¬ŅNo es eso terriblemente peligroso? Pregunta Monroe. Curtis: ¬ę¬°Dir√©! Ten√≠a dos ponis ahogados debajo de m√≠.¬Ľ

Tambi√©n est√© atento a la habilidad de Wilder para ocultar el simbolismo sexual atrevido a plena vista. Cuando Monroe besa a Curtis por primera vez mientras ambos est√°n en posici√≥n horizontal en el sof√°, observe c√≥mo su zapato de charol se levanta f√°licamente hasta la mitad detr√°s de ella. ¬ŅWilder tiene la intenci√≥n de este efecto? Sin duda, porque un poco m√°s tarde, despu√©s de que el g√©lido millonario confes√≥ que estaba curado, dijo: ‚ÄúTengo una sensaci√≥n rara en los dedos de los pies, como si alguien los estuviera asando a la parrilla. A fuego lento. La respuesta de Monroe: ¬ęEchemos otro le√Īo al fuego¬Ľ.

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