Que de Series Peliculas The Pick-Up Artist (1987) reseña de la película

The Pick-Up Artist (1987) reseña de la película

Dennis Hopper, por ejemplo, es el padre borracho, un desastre de odio a sí mismo arruinado, bebiendo hasta el olvido mientras su hijo intenta ayudarlo. Esta es una foto de invitado de «Hoosiers». A continuación, Harvey Keitel se presenta a sí mismo como el gångster sådico que quiere recuperar el dinero que Hopper le debe. Mås tarde, en un casino de Atlantic City, recibe su recompensa de un jefe de juego ¿No hemos visto a este personaje en «Wise Guys»?

«The Pickup Artist» estĂĄ tan lleno de prĂ©stamos, arquetipos y clichĂ©s que no hay lugar para lo Ășnico que podrĂ­a haberlo salvado: el encanto de Molly Ringwald. DespuĂ©s de interpretar a una adolescente vivaz e ingeniosa en «Sixteen Candles» y «Pretty In Pink», se encuentra varada en esta pelĂ­cula. Si todas sus tomas estuvieran encadenadas en una sola pieza de pelĂ­cula, la verĂ­as parada sin palabras con la boca abierta durante minutos. PodrĂ­a decirse que tiene menos lĂ­neas de diĂĄlogo en la pelĂ­cula que los tres mejores actores secundarios.

Esto deja a Robert Downey como protagonista de la pelĂ­cula, un honor que no merece nada. Él es el «artista de las gangas», un maestro de 21 años que trata de capturar todo lo femenino, lo atractivo y lo que aparece en su campo de visiĂłn (incluida Vanessa Williams, en un papel pasajero). Practica frente a un espejo y termina siendo casi lo suficientemente inteligente como para recoger a la fea hermanita en un musical de la dĂ©cada de 1940.

La idea de que cualquiera pudiera ir a cualquier parte con una mujer de Manhattan usando su diĂĄlogo en 1987 es lo Ășnico divertido de la pelĂ­cula. Es un hombre que naciĂł para que le digan que se pierda. «¿Alguien te ha dicho alguna vez que tienes la cara de un Chagall y el cuerpo de un Picasso?» pregunta mĂĄs de una vez, intercambiando nombres de artistas al azar.

Ringwald, que trabaja como guĂ­a en el Museo de Historia Natural, estĂĄ convencido. Se suben a su automĂłvil y conducen hasta un parque e instantĂĄneamente hacen el amor, mientras que la audiencia ve una foto del exterior del automĂłvil a varios cientos de pies de distancia y escucha a Ringwald quejarse de que el cambio de velocidad le duele la espalda.

Es una pelea de una mañana. Ella no quiere volver a verlo nunca. Pero no acepta un no por respuesta y pronto intenta salvar a Ringwald y al borracho Hopper vendiendo su coche y usando el dinero para ganar a lo grande en Atlantic City, después de que Ringwald perdió sus ahorros en el blackjack.

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