Un paseo para recordar (2002) reseña de la película

La cantante Mandy Moore, una belleza natural tanto en el rostro como en los modales, interpreta a Jamie Sullivan, un forastero en la escuela de quien se rĂ­en por sobresalir, tiene valores y siempre usa el mismo suĂ©ter azul en mal estado. Su padre (Peter Coyote) es un ministro local. Shane West interpreta a Landon Carter, un niño mayor que se junta con la multitud popular, pero se estremece cuando un desafĂ­o estĂșpido sale mal y un amigo suyo queda lisiado en un accidente de buceo. EstĂĄ saliendo con una chica popular y se une a la risa contra Jamie. Luego, como castigo por la farsa, el director le ordena unirse al club de teatro: «Tienes que conocer gente nueva». Jamie estĂĄ en el club. Empieza a notarla de una manera nueva. Le pide que le ayude a ensayar un papel en una obra de teatro. Ella lo trata con un nivel de honestidad. Ella no es una de esas perdedoras que deambulan sintiĂ©ndose atacadas; su autoestima se destaca de las opiniones de sus compañeros. Es una chica inteligente y amable, un recordatorio de que uno de los placeres del cine es conocer gente buena.

La trama contiene revelaciones que no revelaré. Suficiente para enfocarse en cómo el ejemplo sereno de Jamie hace que Landon sea una persona mås amable, lo anima a ser mås sincero y serio, a ganarla donde ella se acerca a él mientras él estå con sus viejos amigos. Y le dijo: «Nos vemos esta noche», y él dijo , «En tus sueños.» Cuando él aparece en su casa, ella estå herida y enojada, y su disculpa le parece poco convincente incluso a ella.

La pelĂ­cula camina en una delgada lĂ­nea con el personaje de Peter Coyote, a quien Landon asiste a la iglesia. Las pelĂ­culas tienen una forma de estereotipar a los reaccionarios atacantes de la Biblia que son hostiles al romance adolescente. Hay un poco de eso aquĂ­; Jamie estĂĄ prohibido hasta el dĂ­a de hoy, por ejemplo, aunque hay mĂĄs en su decisiĂłn que la severidad instintiva. Pero cuando Landon acude al reverendo Sullivan y le pide que confĂ­e en Ă©l, el ministro escucha con la mente abierta.

Sí, la película a veces estå desactualizada. Pero la tontería es buena a veces. Le perdoné a la película su gran emoción porque se la merecía. Pone las cosas un poco gruesas al final, pero para entonces ya había pagado su camino. El director Adam Shankman y su guionista Karen Janszen, basada en la novela de Nicholas Sparks, tienen una confianza incondicional en el material que redime, incluso justifica los esbozos. Solo salen mal tres veces: (1) La trama secundaria que involucra al niño lisiado debería haberse tratado o abandonado; (2) Es tedioso hacer que el adolescente negro use «hermano» en cada oración, como si no fuera su compañero sino que fuera importado de otro mundo; (3) Como demostró Kulechov hace mås de 80 años en un famoso experimento, cuando una audiencia ve un primer plano impasible, proporciona la emoción necesaria del contexto. Puede ser fatal para un actor intentar «jugar» de cerca, y la pequeña sonrisa de Landon al final es una distracción en un momento crucial.

Estos son pequeños defectos en una película conmovedora. Las actuaciones de Moore y West son tan silenciosamente convincentes que recordamos que muchos adolescentes en las películas parecen pensar como cómics de 30 años. El hecho de que Jamie y Landon basen su historia de amor en valores y respeto cegarå a algunos espectadores de la película, especialmente porque los primeros cinco o diez minutos parecen ir por un camino familiar para los adolescentes. «Un paseo para recordar» es un pequeño tesoro.

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