Que de Series Peliculas Venecia / Reseña y resumen de la película Venecia (1993)

Venecia / Reseña y resumen de la película Venecia (1993)

La película comienza en Venecia, Italia, y termina en el barrio de Venice Beach en Los Ángeles. Jaglom interpreta a Dean, un director que hace películas exactamente como las de Henry Jaglom (quien comenzó esta película en el Festival de Cine de Venecia con su película anterior, «Eating»). Mientras da una conferencia de prensa en el Hotel des Bains, Jeanne (Nelly Alard), una guapa periodista europea que no puede apartar los ojos de él, se le acerca y le da esa sonrisa que dice: querer.

Por qué se siente atraída por Jaglom es una especie de misterio, que la película nunca se molesta en explicar; Henry quizås pensó que su magnetismo hablaba por sí solo. Dean y Nelly hablan interminablemente sobre películas, la vida, el amor y el destino mientras exploran Venecia. Uno de los rasgos de Dean es su amabilidad y simpatía por la mujer que lo codicia.

El comprende.

Es parte del enfoque de Jaglom, creo, que los rostros y la conversaciĂłn son mĂĄs importantes que los lugares y la atmĂłsfera, y no verĂĄs mucho de Venecia en esta pelĂ­cula excepto en los hombros de los actores. Luego Dean regresa a Venice, California. Nelly lo sigue hasta allĂ­, sus razones aĂșn oscuras (para mĂ­, de todos modos). Dean inicia una pelĂ­cula e invita a todos los amigos de Henry Jaglom a pasar el rato frente a la cĂĄmara, hablar sobre el romance en la pantalla, por quĂ© les encanta «Casablanca» y temas relacionados.

La vida en la Ăłrbita Dean / Jaglom parece ser como una sala de estar continua. Los amigos entran, cantan una canciĂłn en el piano, cuentan un chiste, comparten un miedo, traen un vistazo y se van. Penny (Melissa Leo), la novia mĂĄs o menos actual de Dean, estĂĄ allĂ­, pero cuando llega Nelly evalĂșa la situaciĂłn y se ofrece feliz a hacer las maletas e irse por la mañana. Jaglom se considera feminista, pero Hugh Hefner en sus sueños mĂĄs locos no concibiĂł la cooperaciĂłn, apoyando, aceptando, perdonando a las mujeres que acuden en masa a las pelĂ­culas de Jaglom, si no a su lado.

Lo mismo debe decirse de las pelĂ­culas de Henry Jaglom: siento que lo conozco. Lo he visto algunas veces (estuvimos encerrados durante la proyecciĂłn de una de sus pelĂ­culas en Cannes), me gusta y, como la pelĂ­cula de Jaglom sigue a la pelĂ­cula, he desarrollado un cierto afecto por su trabajo. No te queda mucho cuando sales del teatro, pero has oĂ­do hablar de todo lo que tiene en mente.
.

Deja un comentario