Zabriskie Point (1970) reseña y resumen de la película

Michelangelo Antonioni es un director perfectamente brillante cuya mejor y fundamental idea es que la cultura de moda del aburrimiento puede destruir nuestra capacidad de sentir y amar. En la década de 1950, le parecía, la gente se volvía tan consciente de la espontaneidad que perdía talento. Sus personajes estaban tan alienados y agotados espiritualmente que apenas podían desayunar juntos.

Nos gustĂł. «Eclipse» (1962) nos hizo salir del teatro sintiĂ©ndonos deliciosamente traicionados y solos. “Blow-Up” (1966) fue incluso mejor. Lo pusieron en el columpio de Londres y nos dejĂł sintiĂ©ndonos traicionados, solos y con Ă©l. En el medio, Antonioni nos regalĂł «El desierto rojo» (1964), posiblemente la pelĂ­cula seria mĂĄs pasiva y vacĂ­a de la dĂ©cada. De todos modos, era cosa de Antonioni, y sabĂ­a adĂłnde iba con eso. Pero algo (quizĂĄs el enamoramiento de los jĂłvenes por «Blow-Up») le llevĂł a caer vĂ­ctima de este flagelo de los directores personales, de la implicaciĂłn. HabĂ­a sacado su material de sus propios instintos, pero ahora ha decidido hacer una pelĂ­cula «comprometida» con la sociedad estadounidense y el movimiento radical.

Sospecho que el proyecto en sĂ­ era exactamente contrario a su talento. No es ni remotamente un activista en su estilo personal, y tengo la impresiĂłn de que retrocede cuando la gente levanta la voz en pĂșblico en desacuerdo. Pero aĂșn asĂ­ decidiĂł hacer «Zabriskie Point» y lanzĂł su hechizo con los activistas, quienes lo enviaron de regreso a Ă©l. Es una pelĂ­cula tan estĂșpida y estĂșpida, cargada de bagaje ideolĂłgico que claramente no entiende, que nuestra reacciĂłn inmediata es la lĂĄstima. Sus primeras pelĂ­culas nos hicieron pensar en Antonioni como vulnerable; no deberĂ­a haberse expuesto asĂ­.

La directora que hizo que Monica Vitti pareciera tan increíblemente sola es incapaz, en «Zabriskie Point», de hacer que sus jóvenes personajes aparezcan siquiera un poco juntos. Sus voces estån vacías; no tienen resonancia como seres humanos. No juegan entre ellos, sino con vagas concepciones narcisistas de sí mismos. Ni siquiera se conocerían sin alguna absurda coincidencia en Hollywood. Después de que el héroe rechaza la retórica radical (como esta), decide probar alguna acción personal directa y hay una racha incómoda en la que posiblemente mata a un policía (el asesinato en este también es incierto como el de «Blow-Up») .

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